Laura Fernández Delgado asumió este viernes como la presidenta número 50 de Costa Rica, convirtiéndose en la segunda mujer en ocupar el cargo en la historia del país para el período 2026-2030. La ceremonia de juramentación se realizó en el Estadio Nacional de San José, donde recibió la banda presidencial de manos del presidente saliente Rodrigo Chaves.
Juramentación histórica
Fernández, de 39 años y militante del derechista Partido Pueblo Soberano, fue juramentada por la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez. Este hecho marcó un hito, ya que fue la primera vez que una mujer juramenta a otra como gobernante en Costa Rica, un país reconocido internacionalmente por su paz y democracia.
Durante la ceremonia, también fueron juramentados el primer vicepresidente Francisco Gamboa y el segundo vicepresidente Douglas Soto, quien además fungirá como embajador en Estados Unidos.
Discurso de investidura
En su primer discurso oficial, Fernández prometió una "reforma profunda" con "mano dura" para enfrentar los desafíos del país. La mandataria se mostró emocionada al recibir la banda presidencial, llevándose la mano al rostro para contener las lágrimas. Vestida completamente de blanco, llegó acompañada de su esposo, Jeffry Mauricio Umaña.
La presidenta de la Asamblea Legislativa destacó en su discurso que este acto "marca el inicio de una nueva Administración y demuestra la solidez del Estado costarricense. Es, además, una muestra de la madurez cívica de un país que ha hecho de la democracia su mayor fortaleza".
Presencia internacional
En el traspaso de poderes participaron delegaciones de 71 países y 18 organismos internacionales, que comenzaron a llegar al país desde el miércoles anterior. Entre los representantes de alto nivel se encontraban el rey de España, Felipe VI, y los presidentes Bernardo Arévalo (Guatemala), Nasry Asfura (Honduras), José Raúl Mulino (Panamá), José Antonio Kast (Chile), Isaac Herzog (Israel) y Luis Abinader (República Dominicana).
Actividades y seguridad
La ceremonia en el Estadio Nacional contó con la presencia de miles de personas que ingresaron de manera gratuita. Tras la investidura, se programaron actividades culturales y conciertos durante el resto del día. La última actividad oficial de Fernández fue un saludo a las delegaciones internacionales en el Centro de Convenciones, ubicado en las afueras de la capital.
Durante el evento, se reportó la detención de un manifestante por parte de agentes de policía, en el marco de las medidas de seguridad desplegadas.



