El padre Diego Jaramillo es uno de los líderes espirituales y sociales más emblemáticos y respetados en la historia de Colombia. Su figura representa el motor incansable de la obra social de El Minuto de Dios, entidad que preside con un legado inquebrantable enfocado en la construcción de viviendas, la educación y la erradicación de la pobreza. Con su icónica aparición diaria en la televisión nacional, en el programa más longevo de la pantalla chica del país, el sacerdote ha sabido conectar con generaciones de colombianos a través de su célebre frase de cierre y su llamado constante a la fraternidad.
Más allá de la labor social
Jaramillo destaca en el ecosistema de medios como un escritor y educador que ha transformado la fe en acciones tangibles, consolidándose como un símbolo de paz en los hogares colombianos. Sin duda, ha logrado quedarse en el corazón de los televidentes debido a sus representativas apariciones. Recientemente, la Agencia de Periodismo Investigativo dio a conocer un corto video en el que el sacerdote termina siendo el protagonista, remontándose precisamente a una de sus primeras apariciones en televisión.
Los inicios del Minuto de Dios en televisión
De acuerdo con la información mencionada, El Minuto de Dios inició en 1950 en la radio, para cinco años después, es decir, en 1955, llegar a la televisión colombiana. Mientras que para 1992 se dio la presentación de Jaramillo. Con más de siete décadas estando al aire, el programa se ha convertido en uno de los más representativos e icónicos de la pantalla chica. A lo largo del mencionado video, uno de los detalles que más llama la atención tiene que ver con la edad de Jaramillo, quien habría tenido para aquel momento unos 20 años, pues actualmente cumple 50 años siendo parte del Minuto de Dios.
¿Quién es el fundador del Minuto de Dios?
El padre Rafael García Herreros es recordado como uno de los líderes espirituales más revolucionarios e influyentes del siglo XX en Colombia. El fundador de la obra de El Minuto de Dios representa el inicio de un modelo de solidaridad en el país, logrando llevar la religión más allá de los templos para convertirla en soluciones tangibles de vivienda, educación y empleo para las comunidades más vulnerables. Creador del programa de televisión más antiguo de la pantalla chica nacional y del icónico Banquete del Millón, García Herreros utilizó el poder de los medios de comunicación no solo para evangelizar, sino para sacudir la conciencia colectiva e instar a los sectores más favorecidos a construir una sociedad más equitativa. Su legado, caracterizado por una entrega absoluta a la paz y a la erradicación de la pobreza, lo consolida como un prócer de la filantropía y un referente histórico imprescindible del periodismo social y el desarrollo comunitario en Colombia.



