El presidente Gustavo Petro y la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia protagonizaron una aguda confrontación pública. El detonante de la disputa fue el proyecto de bonos escolares que defiende la congresista del Centro Democrático, una propuesta que busca entregar recursos del Estado a los padres para el pago de colegios privados. Para el mandatario, la iniciativa es una estrategia para desfinanciar el sistema público, mientras que la senadora lo acusó de emitir falsedades y de participar indebidamente en política.
El cruce de declaraciones, por medio de X, expuso de manera directa el choque de modelos sobre el manejo del presupuesto estatal destinado a la formación de niños y jóvenes.
El ataque a los bonos: “Les importan más las bombas que los libros”
El enfrentamiento inició cuando el jefe de Estado arremetió contra la figura de los bonos escolares, asegurando que estos mecanismos benefician intereses particulares y no a los estudiantes.
“El proyecto de bono escolar de Paloma Valencia es la privatización de la educación pública”, sentenció Petro. En su intervención, argumentó que los fondos del Estado no deben desviarse hacia el sector privado de bajo costo. “La peor educación de Colombia es la privada en los barrios populares, quiere hacer bonos con dinero público para financiar esos colegios privados que pertenecen muchos a politiqueros, en vez de financiar una buena educación pública”, aseveró el presidente.
Para sustentar su postura, el mandatario apeló al desempeño académico del sector oficial y lanzó críticas al extinto programa de gobiernos anteriores. “Sepa usted que la calidad promedio de la universidad pública, hoy, es muy superior a la privada de acuerdo a las pruebas Ecaes. ¿No ve que abrimos nuevos cupos en universidad pública y gratuita para 400.000 nuevos estudiantes que con sus bonos en ‘ser pilo paga’ solo llegaban a la décima parte de beneficiarios? Les importa más las bombas que los libros”, puntualizó.
El contragolpe: “Usted odia la libertad de elegir”
La respuesta de la senadora de oposición no se limitó a la defensa técnica de los bonos. Valencia justificó su propuesta bajo la premisa de la equidad para familias de bajos ingresos y escaló la discusión hacia el terreno electoral.
“Presidente, cada vez es más difícil cogerlo a usted en una verdad. Mentira tras mentira. Y dedicado a hacer política; incumple la ley y se brinca la Constitución (con razón la quiere destruir)”, señaló la congresista. Acto seguido, defendió su proyecto argumentando que “los niños, sin importar los ingresos de los padres, tienen derecho a educación de calidad”.
La discusión llegó a su punto más alto cuando Valencia acusó directamente al presidente de proselitismo y autoritarismo. “Usted odia la libertad de elegir, porque le gusta tener a los ciudadanos dominados y bajo control. Respéteme y respete la ley. Usted tiene prohibido hacer política, y sin embargo está dedicado a elegir a Cepeda, con el apoyo armado de los terroristas. Aun así le ganaremos”, concluyó.
El choque pone sobre la mesa el debate técnico y político sobre la financiación educativa en el país: la tensión entre inyectar el capital directamente a las instituciones públicas u otorgarlo a las familias para la contratación de colegios particulares.



