Para nadie es un secreto que, al igual que ha ocurrido en años anteriores, el respaldo del Congreso al Gobierno de Gustavo Petro se fue debilitando progresivamente entre 2022 y 2025. Sin embargo, en esta ocasión, un equipo de analistas destaca que este fenómeno se dio en paralelo con el deterioro de las condiciones fiscales y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad financiera del país.
Análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana
Así lo concluye un análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, elaborado a partir de las votaciones legislativas de reformas tributarias, presupuestos generales y leyes de financiamiento impulsadas durante el actual mandato. El estudio revisó siete proyectos clave tramitados durante el Gobierno, incluyendo la reforma tributaria de la Ley 2277 de 2022, los Presupuestos Generales de la Nación entre 2023 y 2026 y las leyes de financiamiento para 2025 y 2026. El principal hallazgo es que el apoyo legislativo cayó a medida que aumentaban las preocupaciones sobre déficit fiscal, sostenibilidad de la deuda, desaceleración económica y capacidad de recaudo.
Respaldo inicial en los primeros años
Los primeros años del gobierno Petro mostraron un escenario político mucho más favorable para las iniciativas económicas del Ejecutivo. La reforma tributaria aprobada obtuvo apoyos superiores al 60% tanto en las comisiones económicas como en las plenarias del Congreso. Incluso, en las comisiones terceras y cuartas no se registraron votos negativos durante la discusión de esa reforma. El respaldo legislativo también se mantuvo durante las discusiones del Presupuesto General de la Nación de 2023 y 2024. En el caso del PGN 2024, el apoyo llegó a 78,7% en comisiones económicas y a 55,6% en las plenarias. Sin embargo, el análisis identifica que en ese momento empezaban a aparecer señales de desgaste político, reflejadas especialmente en el crecimiento de las abstenciones y de los congresistas que decidieron no participar en las votaciones. Por ejemplo, en las plenarias del presupuesto de 2024, la abstención y no participación alcanzó 34,9%, un dato que estos expertos interpretan como una señal temprana del debilitamiento progresivo de las mayorías alrededor de las propuestas fiscales del Ejecutivo.
El Presupuesto 2025 marcó el mayor quiebre legislativo
El Observatorio Fiscal identifica la discusión del Presupuesto General de la Nación de 2025 como el punto de quiebre más fuerte en la relación entre el Congreso y las iniciativas fiscales del Gobierno. Recuerda que en las comisiones económicas, el apoyo cayó a apenas 6,3%, mientras que el voto negativo alcanzó 71,9%. Según el análisis, detrás de ese desplome estuvieron factores como menores ingresos frente a las metas oficiales, desaceleración económica, mayores presiones de gasto y crecientes cuestionamientos sobre la sostenibilidad fiscal y las Transacciones de Única Vez (TUV). El documento también señala que el presupuesto de 2025 terminó siendo expedido por decreto presidencial después de no conseguir aprobación legislativa. Esa situación reflejó el deterioro de la capacidad del Ejecutivo para construir consensos fiscales dentro del Congreso.
Por otro lado, la Ley de Financiamiento presentada para 2025 también enfrentó un escenario complejo. El análisis muestra que apenas obtuvo 36,2% de votos favorables en las comisiones económicas y no logró consolidar las mayorías necesarias para avanzar. El deterioro coincidió además con un contexto fiscal más exigente para el Gobierno. En 2025 se activó la cláusula de escape de la Regla Fiscal debido al elevado déficit y a las dificultades para retornar a la senda prevista para las finanzas públicas.
Las dudas sobre las cuentas públicas empezaron a pesar más
Uno de los mensajes más relevantes del estudio es que la pérdida de respaldo legislativo no puede explicarse únicamente por factores políticos o ideológicos. Al respecto, señalan que “los datos de las votaciones del Congreso no respaldan la narrativa de que las reformas fiscales del gobierno Petro se cayeron principalmente por razones políticas”. El documento sostiene que las preocupaciones sobre sostenibilidad fiscal comenzaron a ganar un peso creciente dentro del Congreso, especialmente en las comisiones económicas encargadas de revisar los proyectos presupuestales y tributarios. “Los patrones de votación observados son consistentes con un escenario en el que las preocupaciones sobre sostenibilidad fiscal comenzaron a adquirir un peso creciente dentro del Congreso”, agrega el texto.
Esa presión volvió a reflejarse posteriormente en la discusión del Presupuesto General de la Nación de 2026 y en la Ley de Financiamiento de ese mismo año, momento en el que el PGN 2026 fue aprobado con menores niveles de respaldo y altos niveles de abstención y no participación legislativa. La Ley de Financiamiento 2026 registró apenas 26,7% de apoyo frente a 60% de votos negativos.
Conclusión: la confianza fiscal es clave
De esta forma, el estudio concluye que la sostenibilidad fiscal no depende exclusivamente de la capacidad política para construir mayorías, sino también de la confianza que generen las cuentas públicas y las expectativas sobre recaudo, gasto y financiamiento estatal.



