Un nuevo informe del grupo de investigaciones del Banco de Bogotá reveló que el sector público desplazó al agro y la industria, y ahora es el segundo mayor empleador en Colombia. El reporte comparó el nivel de empleos en el primer bimestre de 2026 frente al mismo periodo del año pasado, lo que dejó una creación anual de 474.000 puestos de trabajo. De ese total, 208.000 se originaron en el sector público, es decir, el 44% del total, siendo la rama que más aporta en este arranque de 2026.
Crecimiento histórico del empleo público
El informe destaca que, en febrero, por primera vez en la historia, la rama de administración pública, defensa, educación y salud (sector público) superó los tres millones de empleados y se convirtió en la segunda rama que más empleo genera en el país, desplazando a la agricultura y la industria como mayores generadores de empleo. La entidad explicó que esta dinámica se explica tanto por la mayor contratación estatal como por el deterioro en los niveles de empleo de la agricultura y la industria manufacturera.
Contexto económico y sectores
Los datos del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) muestran que, mientras el sector público tiene un crecimiento de su actividad en lo corrido del año a febrero de 3,3%, el avance de la industria fue de apenas 0,5% y la agricultura cayó 2,5%. Esto llevó a que el aumento del empleo en febrero absorbiera a las personas que estaban en la inactividad y pasaron a buscar empleo, reduciendo el nivel de personas que se encontraban en búsqueda de trabajo. La tasa de desempleo, ajustada por efecto estacional, pasó de 8,7% en enero a 8,4% en febrero.
Sostenibilidad del empleo público
Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá destacó que el buen momento del empleo carece de sostenibilidad en el tiempo, en la medida que gran parte del gasto del Estado ha venido acompañado de un mayor déficit fiscal. La entidad señaló que la única manera para que la alta contratación del Estado se mantenga en el tiempo es la implementación de reformas que aumenten los ingresos de la Nación. De lo contrario, el impacto de altos déficits fiscales sobre el empleo terminará siendo de corta duración.
En el caso del Gobierno Nacional Central, en el primer bimestre del año el gasto en nómina tuvo un alza anual de 18%, influenciado tanto por el aumento del salario mínimo como por la mayor contratación. La entidad resaltó que la celebración de las elecciones locales estaría impulsando al alza las cifras, dado el mayor presupuesto de la Registraduría.



