A doce días de las elecciones presidenciales, los candidatos y sus fórmulas vicepresidenciales continúan mostrando la química que existe en sus duplas. En esta ocasión, la atención se centró en Sergio Fajardo y su compañera de contienda, la exsecretaria de Educación de Bogotá, Edna Bonilla.
Confianza y complicidad entre Fajardo y Bonilla
Ambos coinciden en que existe una gran confianza mutua, al punto que la candidata a la Vicepresidencia ha llorado frente al profesor en momentos de estrés, anécdota que ella misma cuenta con gracia. La relación trasciende lo político y se basa en una amistad de años.
Lo fácil y lo difícil de la carrera presidencial
Fajardo asegura que el momento más sencillo de la campaña fue la incorporación de Edna a la fórmula, en contraste con las discusiones surgidas en torno a las consultas y actos políticos. Entre risas, Bonilla admira la capacidad de Fajardo para pedir disculpas después de episodios de tensión, mientras que él recuerda que la campaña más dura de su carrera política fue la de 2022.
Más allá de la política: amigos y educadores
Ambos comparten historias como un par de amigos, además de su vocación por la enseñanza y la visión de fortalecer la educación en Colombia. Se califican como personas exigentes, pero Fajardo reconoce que Edna es la más divertida de los dos.
La pasión de Fajardo se divide entre el fútbol, la lectura y la bicicleta, mientras que Bonilla demuestra su gusto por la música y el vallenato. Sobre sus familias, ambos cuentan que se “derriten” por sus hijos, y Fajardo resalta “la buena onda” y “la luz que irradia” su coequipera.



