Un nuevo informe del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana ha puesto de manifiesto las limitaciones estructurales que enfrentan los departamentos colombianos en materia de autonomía fiscal. Según el estudio, los ingresos totales de los departamentos durante 2025 alcanzaron los 60,5 billones de pesos, de los cuales el 47 por ciento (28,7 billones) provino de transferencias nacionales. Esta alta dependencia, sumada a la concentración en pocas fuentes de recaudo propio, restringe la capacidad de los territorios para decidir sobre su gasto y financiar sus prioridades.
Estructura de ingresos y dependencia de transferencias
El informe destaca que los departamentos de categoría especial presentan un mayor nivel de recursos propios, equivalentes al 48 por ciento de sus ingresos totales, superando a las transferencias que representan el 29 por ciento. Sin embargo, en las categorías más bajas, como tercera y cuarta, las transferencias concentran la mayor parte de los ingresos, con participaciones del 61,7 y 65,7 por ciento respectivamente, mientras que los recursos propios se reducen a niveles cercanos al 20 por ciento.
“La estructura de ingresos se caracteriza por una combinación de alta dependencia de transferencias, concentración en pocas fuentes de recaudo y rigideces derivadas de la destinación específica de los recursos, lo que limita la autonomía fiscal territorial y plantea desafíos para el fortalecimiento de la descentralización”, señala el documento.
Transferencias: principal fuente de ingresos
Las transferencias totalizaron 28,7 billones de pesos en 2025, de los cuales 26 billones correspondieron al Sistema General de Participaciones (SGP), lo que equivale al 89 por ciento del total. Dentro del SGP, los recursos ascendieron a 25,5 billones de pesos, distribuidos en educación (23,3 billones), salud (1,2 billones) y agua potable y saneamiento básico (600.000 millones de pesos).
“Una parte muy importante de los recursos que reciben los departamentos ya llega con destinación definida, lo que reduce su flexibilidad para responder a necesidades propias del territorio”, advierte el informe.
Recursos propios: concentración y rigideces
Los recursos propios recaudados directamente por las entidades territoriales alcanzaron los 19,3 billones de pesos en 2025, dominados por los ingresos tributarios (14,1 billones). Entre estos, los principales rubros fueron el impuesto al consumo de cervezas, sifones, refajos y mezclas (3,1 billones), el impuesto sobre vehículos automotores (2,6 billones) y las estampillas (2,3 billones).
El estudio subraya que “tanto los ingresos tributarios como los no tributarios presentan rigideces importantes derivadas de su diseño institucional, lo que limita la capacidad de los departamentos para reasignar recursos de acuerdo con sus prioridades y reduce la efectividad de los ingresos propios como instrumento de autonomía fiscal”.
Recursos de capital y ejecución presupuestal
Los recursos de capital ascendieron a 12,5 billones de pesos, de los cuales una parte significativa provino de saldos no ejecutados de vigencias anteriores. Según el informe, esto puede indicar debilidades en la capacidad de ejecución presupuestal de los departamentos.
En conclusión, el análisis del Observatorio Fiscal de la Javeriana evidencia que la autonomía fiscal de los departamentos está estrechamente relacionada con su categoría económica. Mientras los departamentos de mayor tamaño logran diversificar sus fuentes de ingreso y acceder al crédito, los de menor categoría dependen en mayor medida de transferencias y de fuentes de recaudo concentradas, lo que limita su margen de maniobra para atender las necesidades locales.



