Una grave situación obligó al expresidente Álvaro Uribe Vélez a suspender de manera abrupta su agenda en la ciudad de Medellín para regresar de inmediato a su hogar. La decisión fue tomada luego de que el exmandatario denunciara la presencia de un numeroso grupo de manifestantes que se agolpó de forma hostil en las cercanías de la puerta de su residencia familiar.
Declaraciones del expresidente
A través de una enérgica declaración pública emitida el martes por la tarde, Uribe Vélez señaló directamente que la movilización está siendo liderada por un parlamentario electo de apellido Muriel. Según las palabras del líder del Centro Democrático, este congresista habría alcanzado su curul mediante votos impuestos bajo el yugo del terrorismo.
El expresidente calificó el plantón frente a su casa como una clara provocación de violencia contra su núcleo familiar. Asimismo, responsabilizó al senador Iván Cepeda de estar detrás de estas acciones, tildándolo de ser un “apache solapado” que instrumentaliza y se esconde detrás del eslogan de la paz para promover la hostilidad. El hecho ha encendido las alarmas en el entorno político del país por las implicaciones de seguridad que representa.
Reacciones y contexto
La publicación de Álvaro Uribe en las redes sociales generó un intenso debate. En su mensaje, escribió: “Suspendí la agenda de Medellín y voy de regreso a la casa porque un grupo numeroso se ha agolpado cerca de la puerta. Están dirigidos por un parlamentario electo de apellido Muriel, elegido también por votos impuestos por el terrorismo. Esta actitud hostil contra la residencia de…”.
Este incidente se suma a las tensiones políticas que vive Colombia, donde las acusaciones entre líderes de distintos partidos son cada vez más frecuentes. La seguridad de los exmandatarios es un tema sensible, y este episodio pone en evidencia la polarización existente.



