Conflicto entre Gobierno y sindicato petrolero escala por declaraciones presidenciales
La tensión entre el Gobierno nacional y la Unión Sindical Obrera (USO) alcanzó un nuevo punto crítico este lunes, luego de que el sindicato rechazara de manera categórica las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien vinculó su postura con sectores del uribismo. Esta controversia se desarrolla en medio del debate sobre la permanencia de Ricardo Roa Barragán al frente de Ecopetrol, la empresa petrolera estatal más importante del país.
USO advierte sobre riesgos de seguridad para sus miembros
La organización sindical expresó su profunda inconformidad tras las afirmaciones del mandatario, considerando que este tipo de señalamientos podría poner en peligro la integridad de sus afiliados. Según indicaron en un comunicado oficial, la comparación realizada por Petro "nos pone en la mira de los violentos", haciendo referencia a la señalada cercanía con sectores políticos que históricamente han confrontado.
En su pronunciamiento, la USO defendió con vehemencia su trayectoria y respondió directamente a las declaraciones del jefe de Estado: "La USO siempre ha enfrentado abiertamente al uribismo y sus políticas. Le hicimos huelga a Uribe para defender a Ecopetrol de la privatización. Hoy también la defendemos porque apartarla de su negocio tradicional es debilitarla".
Preocupación por continuidad de Ricardo Roa en Ecopetrol
El sindicato reiteró su preocupación por la permanencia de Roa en la presidencia de la compañía, advirtiendo que su continuidad podría generar consecuencias financieras graves para la empresa estatal. "Existe un riesgo real por la permanencia del presidente Roa en la empresa", señalaron los representantes sindicales.
La organización agregó que un eventual escenario en el que la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) tome medidas como el congelamiento de activos tendría un impacto significativo: "el daño causado sería muy grave". Esta advertencia se produce en un contexto de creciente debate sobre la gobernanza de Ecopetrol y los riesgos reputacionales que enfrenta la empresa.
Posible convocatoria a movilización nacional
La postura del sindicato no es nueva. Horas antes del pronunciamiento oficial, la USO ya había advertido sobre la posibilidad de convocar a una movilización nacional si la junta directiva mantiene en el cargo a Roa, quien enfrenta un proceso judicial.
"Solicitamos de manera inmediata que en el marco de la debida diligencia, la Junta Directiva adopte las medidas que conduzcan a que el Dr. Ricardo Roa Barragán sea apartado del cargo como presidente de Ecopetrol. De lo contrario, este Sindicato convocará a la movilización nacional por la defensa del patrimonio más importante del pueblo colombiano", manifestó la organización.
Respuesta del Gobierno y réplica sindical
Tras el anuncio del sindicato, el presidente Petro reaccionó a través de su cuenta en la red social X, donde cuestionó la postura de la USO y la relacionó con intereses políticos contrarios a su proyecto de transición energética.
"Si el uribismo vuelve a manejar la empresa se perderán miles de millones de dólares de derroche como hizo Bayón y vendrá un Luigi con intereses particulares. Otra vez perder dinero en el Golfo de México, en la cordillera oriental, en Perú", indicó el mandatario en sus declaraciones.
Frente a estas afirmaciones, la USO desestimó que la eventual salida de Roa implique un cambio en el control de la compañía. "No es cierto que el control de Ecopetrol lo pueda recuperar la derecha, porque es la Junta Directiva quien nombrará en encargo a un sucesor", explicaron los representantes sindicales.
El sindicato también rechazó que la actual situación de la empresa sea atribuida a la oposición política: "No es la derecha la que genera la actual crisis, son personas que pertenecieron a esta administración que denunciaron hechos que investigan las autoridades".
Llamado a la desescalada del conflicto
En su mensaje final, la organización hizo un llamado a bajar la tensión y reconocer la diversidad de posturas dentro del debate nacional: "No somos sus enemigos de clase ni ustedes lo son para nosotros, somos compañeros, solo es entender la diversidad de pensamiento, el legítimo derecho del sindicato para defender lo que con tanto sacrificio y lucha nos ha costado".
Este intercambio de declaraciones marca un nuevo capítulo en las complejas relaciones entre el Gobierno y uno de los sindicatos más importantes del sector energético colombiano, en un momento crucial para el futuro de Ecopetrol y la política energética nacional.



