El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, continúa enviando señales de cambio a menos de un mes de su posesión, prevista para el 7 de agosto. En las últimas horas, desde Cúcuta, anunció que durante su gobierno los alcaldes y gobernadores no requerirán intermediarios, ni siquiera congresistas, para comunicarse con él o gestionar proyectos, obras y desarrollo regional.
Un cambio en la forma de hacer política
De cumplirse, esta medida representaría una transformación significativa en la manera tradicional de hacer política en Colombia. Históricamente, una de las funciones de los parlamentarios ha sido servir de puente entre las regiones y el Ejecutivo central, función que en ocasiones ha derivado en escándalos de corrupción. Al eliminar estos intermediarios, De La Espriella busca agilizar la gestión y reducir posibles focos de corrupción.
Posesión en un batallón militar
El presidente electo ha insistido en que su ceremonia de posesión se llevará a cabo en un batallón militar, como un homenaje a soldados y policías. Sin embargo, esta decisión ha generado debates de fondo y forma. Expertos señalan que, para enviar un mensaje de legitimidad, el acto debería realizarse ante el Congreso en Pleno, lo cual sería difícil de cumplir si la ceremonia se realiza en una guarnición fuera de Bogotá.
Nombramientos del gabinete ministerial
De La Espriella sigue oficializando su gabinete. El nombre más reciente es el de Omar Bula Escobar, docente e internacionalista, quien ha sido polémico por sus opiniones en redes sociales. Bula Escobar ya anticipó que se restablecerán las relaciones con Israel, se fortalecerán los vínculos con Estados Unidos y se revisará el contrato para la expedición de pasaportes, actualmente vigente con la Casa de la Moneda de Portugal.
Aún faltan por nombrar siete ministros. Se da por descontado que Indalecio Dangond será el nuevo ministro de Agricultura, por lo que, para cumplir con la ley de cuotas, las otras seis carteras deberán ser lideradas por mujeres. Entre las candidatas se menciona a Daniela Cepeda, abogada y politóloga vinculada al ámbito comunitario, quien podría ser la nueva ministra de Cultura.



