El Gobierno nacional puso en marcha la Estrategia Nacional frente al Fenómeno El Niño 2026-2027, un plan con el que busca anticiparse a los efectos de la temporada seca prevista por los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). La hoja de ruta, presentada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ante el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, reúne medidas para proteger el abastecimiento de agua, garantizar el suministro de energía, preservar la producción agropecuaria y coordinar la respuesta institucional frente a los impactos climáticos que ya comienzan a registrarse en distintas regiones del país.
Coordinación nacional y medidas para proteger los servicios públicos
La estrategia contempla la instalación de un Puesto de Mando Unificado Nacional permanente, desde donde se coordinarán las acciones de seguimiento y respuesta mientras evolucionan las condiciones asociadas al calentamiento del océano Pacífico tropical. Según los análisis técnicos más recientes, el fenómeno continúa fortaleciéndose, lo que incrementa la probabilidad de una reducción de las lluvias durante los próximos meses.
En ese contexto, el director de la UNGRD, Javier Pava, explicó que algunos de los efectos ya son visibles en diferentes zonas del territorio. "Mientras se adelanta el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, se presentan incendios forestales en el valle del Magdalena, La Dorada, San Juan de Rioseco, San Luis y Melgar". El funcionario también informó que existen reportes de crecientes súbitas e inundaciones en municipios del piedemonte llanero, entre ellos Nunchía, Tame y Güicán, así como en Norte de Santander, en localidades como Chitagá, Cácota y Toledo. "Estos son impactos diferenciales que tendremos durante el Fenómeno El Niño, acelerado por el cambio climático, que ha aumentado de manera drástica las ya numerosas víctimas climáticas", señaló.
Coordinación nacional y medidas para proteger los servicios públicos
La preparación diseñada por el Gobierno se apoya en tres pilares: coordinación institucional, gestión del conocimiento e información estratégica, y despliegue territorial mediante un plan de acción que define responsabilidades, recursos y medidas preventivas para reducir los riesgos asociados a la temporada seca. Como parte de ese trabajo, la UNGRD informó que ha expedido más de once circulares, resoluciones y directrices dirigidas a entidades nacionales y territoriales. Estas incluyen lineamientos para fortalecer el alistamiento institucional, así como disposiciones adoptadas por los ministerios de Vivienda, Ambiente, Minas y Energía y Agricultura, además de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), enfocadas en el ahorro del agua y la protección de los ecosistemas.
A esas decisiones se suman las circulares emitidas por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y la Superintendencia de Servicios Públicos, orientadas a garantizar la continuidad de los servicios de agua y energía y reducir el impacto que puedan tener las tarifas sobre los usuarios durante el desarrollo del fenómeno. La entidad también habilitó el módulo SNIGRD El Niño, una plataforma que reúne información técnica, herramientas de monitoreo, materiales de prevención y un kit para que departamentos y municipios adapten las acciones previstas según las condiciones de cada territorio.
Agricultura, agua y energía concentran la mayor parte de las inversiones
Uno de los componentes centrales de la estrategia corresponde al sector agropecuario. El Ministerio de Agricultura implementará un esquema de monitoreo agroclimático para identificar los territorios con mayor vulnerabilidad y orientar la atención hacia las zonas donde podrían presentarse mayores afectaciones. Para ello se proyectan inversiones superiores a $669.000 millones destinadas a respaldar la producción agropecuaria, proteger los medios de vida rurales y fortalecer la seguridad alimentaria. Los recursos financiarán apoyos directos a productores, manejo del recurso hídrico, sostenimiento pecuario, líneas especiales de crédito, incentivos para la capitalización rural y programas de reactivación del sector.
En materia de agua potable, la estrategia prioriza intervenciones en 111 municipios considerados de alto riesgo, ubicados en 15 departamentos, con una concentración importante en Bolívar, Boyacá, Cundinamarca, Córdoba y Santander. El Ministerio de Vivienda ordenó la activación de los Planes de Emergencia y Contingencia de los acueductos municipales y veredales, mientras que las autoridades territoriales deberán garantizar que el abastecimiento se destine prioritariamente al consumo humano y a los servicios esenciales. Paralelamente, la CRA impulsará la campaña "El Niño viene, el agua se cuida", orientada a promover el uso eficiente del recurso y el aprovechamiento de fuentes alternas.
En el frente energético, el Gobierno definió como prioridad ampliar el uso de energía solar mediante el fortalecimiento del programa Colombia Solar. Según las cifras oficiales, la capacidad instalada de energías renovables pasó de cerca de 200 megavatios a 4.418,12 megavatios, lo que elevó su participación en la matriz energética del 5 % al 12 %. A su vez, la CREG autorizó de manera transitoria la entrega de energía excedentaria al Sistema Interconectado Nacional con el propósito de reforzar la disponibilidad del servicio durante la temporada seca.
Refuerzo operativo para responder a incendios y emergencias
Dentro del componente de respuesta, el Gobierno anunció que desde septiembre de 2026 el país contará con dos helicópteros Firehawk especializados en la extinción de incendios forestales, una de las emergencias que históricamente aumenta durante los episodios de El Niño. La UNGRD informó además que fortaleció las capacidades operativas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo mediante la capacitación de 541 especialistas y la implementación de una plataforma nacional para el monitoreo de puntos de calor y áreas quemadas, proceso en el que participaron 2.354 personas con cobertura en los 32 departamentos. La entidad reiteró la necesidad de consolidar el Fondo Nacional de Bomberos para financiar el fortalecimiento operativo, la dotación y la modernización de los cuerpos de bomberos del país.
En paralelo, el Gobierno destacó la entrega de 80 carrotanques distribuidos en 22 departamentos, la adquisición de dos buques de apoyo logístico y la firma de 12 convenios con departamentos para ampliar la capacidad de respuesta frente a la variabilidad climática. La estrategia toma como referencia el comportamiento observado durante el fenómeno registrado entre 2023 y 2024, con el objetivo de preparar capacidades institucionales, anticipar escenarios de mayor impacto y orientar las acciones preventivas frente a riesgos como el desabastecimiento de agua, los incendios forestales, las afectaciones a la producción de alimentos y la continuidad del suministro energético.



