Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda del Gobierno entrante, afirmó que una eventual reforma tributaria no contemplará modificar los bienes exentos del IVA. En una entrevista con La República, el funcionario detalló los desafíos fiscales que enfrentará la nueva administración y la hoja de ruta para reencauzar las finanzas públicas.
Los cuatro problemas graves que hereda el nuevo Gobierno
Gómez Martínez señaló que el nuevo Gobierno hereda cuatro problemas graves: el desequilibrio de las finanzas públicas, el endeudamiento, la posibilidad de un apagón eléctrico y el déficit comercial. Según el Carf, el déficit fiscal podría cerrar el año en 7,4%; la deuda bruta asciende a $1.169 billones con corte a mayo; y el Presupuesto General de la Nación está desfinanciado por casi $20 billones.
El déficit comercial es el más alto de la historia, con más de US$16.000 millones. "Un país que no produce también es un problema", afirmó el ministro. Para recuperar la confianza, dijo, es necesario enviar un mensaje claro de estabilidad económica.
Plan de ajuste del gasto público
El ministro anunció que se reducirá el Presupuesto General de la Nación por debajo de la inflación, de manera gradual durante el cuatrienio, para lograr un déficit fiscal financiable con los ingresos disponibles. "El Estado da el ejemplo, disminuye su gasto y se compromete a seguir reduciéndolo", afirmó.
Actualmente, el gasto público representa cerca de 25% del PIB, mientras que el recaudo apenas equivale a 17% del PIB, lo que evidencia una brecha inmensa. Gómez Martínez descartó utilizar la inflexibilidad del gasto como excusa para no hacer ajustes.
Reforma tributaria para impulsar el crecimiento
Gómez Martínez indicó que es posible que se necesite una reforma tributaria, pero enfocada en impulsar el crecimiento, no en aumentar la carga tributaria. "La inversión hoy está en el nivel más bajo de nuestra historia, con apenas 17% del PIB. Sin crecimiento, cualquier ajuste resulta más doloroso", explicó.
La reforma buscaría reequilibrar la carga tributaria de las empresas hacia una base más amplia de personas naturales, de manera gradual. "Necesitamos soltar la soga que hoy asfixia a las empresas y que no les permite ni crecer ni invertir", afirmó el ministro.
IVA y lucha contra la evasión
El ministro fue tajante: "Nosotros no vamos a tocar los bienes exentos en una primera etapa. Esos no los vamos a tocar". En su lugar, se enfocarán en combatir la evasión, que según estimaciones se ubica entre $100 billones y $120 billones. Además, el gasto tributario podría representar alrededor de 15% del PIB.
Gómez Martínez destacó la importancia de fortalecer el modelo de facturación electrónica para reducir la evasión de IVA. "La Dian, que recibió un incremento importante en su planta de personal, no ha logrado cumplir sus objetivos de recaudo", criticó.
Prudencia y gradualismo en la reforma
El ministro subrayó que cualquier cambio en la base gravable de personas naturales debe hacerse de manera muy gradual. "En Colombia muy pocas personas tributan, y eso explica, en buena medida, la debilidad del recaudo del país", señaló. Sin embargo, reiteró que aún hay mucho trabajo por hacer y que se analizarán todas las alternativas disponibles.



