Corte Suprema condena a exmagistrado por convertir su despacho en oficina de favores judiciales
La Corte Suprema de Justicia de Colombia ha emitido una condena en primera instancia contra el exmagistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Carlos Alberto Vargas Bautista, por los delitos de prevaricato por acción, prevaricato por omisión y cohecho propio.
Un sistema de corrupción judicial
La decisión judicial establece que el entonces magistrado distorsionó deliberadamente decisiones judiciales a cambio de compensaciones millonarias que incluían sumas de dinero, vehículos de alta gama y bienes inmuebles. Este esquema ilícito contó con la participación activa de su pareja, la abogada Kelly Andrea Eslava Montes, quien actuó como intermediaria en las transacciones corruptas.
La Sala de Primera Instancia determinó que la conducta del exmagistrado vulneró gravemente el bien jurídico de la administración pública, distorsionando los principios fundamentales que rigen la función judicial en Colombia. El fallo señala específicamente que Vargas Bautista "menoscabó el bien jurídico de la administración pública mediante el acto disvalioso de pactar prebendas para asegurar determinados resultados en procesos a su cargo".
Evidencia contundente: interceptaciones y mensajes
Uno de los pilares fundamentales de la condena fueron las interceptaciones telefónicas y los mensajes de WhatsApp que revelaron la verdadera naturaleza de la relación entre el exmagistrado y la abogada Eslava Montes. Las grabaciones demostraron "diálogos de marcado contenido afectivo" que desmintieron categóricamente la versión inicial del acusado, quien había negado cualquier relación sentimental con su cómplice.
En las conversaciones interceptadas, Vargas Bautista utilizaba apelativos cariñosos, expresaba constante preocupación por Eslava Montes y mantenía comunicación frecuente que, significativamente, se interrumpía cuando acordaban hablar por "los otros celulares", evidenciando el uso deliberado de líneas alternativas para ocultar sus actividades.
Coordinación de actividades ilícitas
Para la Corte Suprema, estas comunicaciones no solo demostraban un vínculo íntimo entre ambos, sino que también revelaban la coordinación sistemática de actividades ilícitas y el intercambio de información confidencial sobre asuntos judiciales. El fallo concluye que la relación "trascendía lo emocional para adentrarse en aspectos operativos relacionados con el trámite ilegal de los procesos judiciales que cursaban en el despacho del ajusticiado".
La sentencia estableció que entre Vargas Bautista y Eslava Montes existió una relación sentimental de aproximadamente doce años, desde 2007 hasta 2019, período durante el cual gestionaron conjuntamente actividades ilícitas vinculadas a procesos bajo la competencia del entonces magistrado.
Caso emblemático: Protección Agrícola S.A.S.
El caso más representativo de esta red de corrupción fue el relacionado con la sociedad Protección Agrícola S.A.S. – PROTAG, específicamente en el radicado 2015-02358. Según la acusación aceptada por la Sala, el exmagistrado recibió, a través de Eslava Montes, un automóvil Mercedes Benz Cabriolet 200 y un apartamento en Mosquera, Cundinamarca, como compensación por favorecer los intereses de la compañía en un litigio que se encontraba bajo su jurisdicción.
El testimonio de Kelly Andrea Eslava Montes fue considerado fundamental para la investigación. La abogada relató que entre agosto y septiembre de 2015, el exmagistrado le pidió específicamente que recibiera en su oficina al abogado Fernando Gaitán, representante de PROTAG, para orientarlo sobre un litigio con la Superintendencia de Sociedades, con el explícito objetivo de que "saliera bien" para la empresa.
Instrucciones específicas para el tráfico de influencias
Según su declaración, Vargas Bautista le dio instrucciones detalladas para:
- Contactar directamente a los representantes de PROTAG
- Gestionar que el proceso quedara específicamente en su despacho
- Recibir las dádivas acordadas antes de la sentencia de primera instancia
Los bienes recibidos -el apartamento en Mosquera y el vehículo Mercedes-Benz- fueron considerados por la Corte como compensaciones que Eslava Montes recibió actuando como emisaria directa del entonces magistrado.
Patrón sistemático de corrupción
Para los magistrados de la Corte Suprema, solo la hipótesis acusatoria explica satisfactoriamente cómo una abogada relativamente novata como Eslava Montes podía ser contratada para representar a grandes empresarios, como ocurrió en el caso Macromed, y cómo podía orientar "desde las sombras" a profesionales experimentados en procesos que cursaban ante el despacho de Vargas Bautista, como en los casos PROTAG e ICEIN.
La sentencia representa un hito significativo en la lucha contra la corrupción judicial en Colombia, estableciendo precedentes importantes sobre la responsabilidad de los funcionarios judiciales y los mecanismos de supervisión necesarios para prevenir este tipo de conductas.
En el sentido del fallo, la Sala anunció que deberá determinar próximamente si es necesaria la privación de la libertad del exmagistrado, quien ha sido encontrado penalmente responsable de los delitos de prevaricato por acción y cohecho propio en concurso homogéneo.