Suecia propone histórico cambio: menores desde 13 años podrían ser enviados a prisión
En una medida que ha generado intenso debate nacional e internacional, el gobierno minoritario conservador de Suecia anunció su intención de reducir la edad de responsabilidad criminal de 15 a 13 años. Esta reforma permitiría que adolescentes que cometan delitos penados con al menos cuatro años de cárcel sean enviados directamente a prisión, en lugar de a las tradicionales casas de seguridad para jóvenes.
La decisión, adoptada antes de las elecciones legislativas de septiembre, forma parte de una serie de reformas prometidas por el gobierno para reducir los índices de criminalidad en el país nórdico. Aunque requiere aprobación parlamentaria, varias prisiones suecas ya han comenzado preparativos para recibir a estos preadolescentes.
Preparativos en la prisión de Rosersberg
La prisión de Rosersberg, ubicada en Estocolmo, se ha convertido en el primer centro en adaptarse para recibir menores de edad. Según su director Gabriel Wessman, se han trasladado 51 presos adultos de la unidad designada, se han remodelado celdas y se está construyendo infraestructura educativa especializada.
"La educación será obligatoria hasta los 16 años para todos los menores recluidos", afirmó Wessman, destacando que su personal ha recibido capacitación especial para supervisar constantemente a los adolescentes, quienes estarán recluidos en sus celdas entre las 8:00 de la noche y las 7:00 de la mañana.
Las celdas individuales, de aproximadamente 10 metros cuadrados que anteriormente compartían dos presos adultos, ahora albergarán a un solo menor. Seis adolescentes serán ubicados por corredor, cada uno con su propia aula de estudios y espacio de ducha compartido.
Posiciones enfrentadas sobre el impacto
Mientras el gobierno conservador argumenta que esta medida reducirá la instrumentalización de niños y adolescentes por parte de bandas criminales -especialmente en atentados y tiroteos-, la oposición política y organizaciones defensoras de derechos infantiles han expresado profunda preocupación.
Julia Hogberg, directora de la organización Bris dedicada a la protección infantil, advirtió a la agencia AFP que "esta medida no va a parar el que haya niños que cometan delitos" y podría tener "el efecto contrario, haciendo que la actividad delincuencial se inicie incluso a edades menores".
Las críticas se centran en tres aspectos principales:
- Incremento del riesgo de reincidencia al afectar etapas cruciales de desarrollo
- Posible inicio más temprano de la vida criminal
- Impacto negativo en la credibilidad internacional de Suecia como país modelo en derechos infantiles
Cambio histórico en el sistema penal sueco
Esta reforma representa un giro significativo en la política penal sueca, que durante el último siglo y medio ha mantenido la edad de responsabilidad criminal en 15 años. El gobierno insiste en que los menores recibirán tratamiento diferenciado, con personal especialmente capacitado que actuará como "guardianes legales" durante su reclusión.
Wessman explicó que su equipo deberá "velar constantemente para tener en cuenta el principio de que todo sea mejor en interés de los niños", reconociendo que para muchos será la primera vez que duerman lejos de sus hogares.
El debate continúa en el Parlamento sueco mientras organizaciones internacionales observan con atención este cambio que podría establecer precedentes en el tratamiento penal de menores en Europa.



