Viuda de fundador de Playboy demanda investigación sobre archivos íntimos no autorizados
Crystal Hefner, viuda del legendario fundador de Playboy Hugh Hefner, ha presentado una solicitud formal ante las autoridades estadounidenses para que investiguen miles de archivos privados de su difunto esposo. La petición, respaldada por la prestigiosa abogada Gloria Allred, surge ante la grave preocupación por la existencia de aproximadamente 3.000 álbumes de recortes que contienen material sexualmente explícito de mujeres, con indicios de que algunas imágenes podrían corresponder a personas que eran menores de edad al momento de las capturas.
Conflicto por control de documentos íntimos
La controversia legal se intensificó drásticamente tras la destitución de Crystal Hefner como presidenta de la Hugh M. Hefner Foundation el pasado lunes 16 de febrero. Según relató la viuda, esta decisión ocurrió inmediatamente después de que ella expresara sus dudas fundamentales sobre el manejo y custodia de los documentos personales de su esposo. "Es crucial que el público comprenda que no me refiero a las imágenes publicadas comercialmente en la revista Playboy", explicó Hefner para aclarar el alcance de su denuncia. "Mi preocupación se centra exclusivamente en cómo los álbumes de recortes personales de Hugh Hefner documentaron momentos privados que ocurrieron estrictamente a puerta cerrada durante décadas".
La defensa legal de la viuda busca específicamente que los fiscales generales de California e Illinois intervengan de manera inmediata para garantizar que estas imágenes íntimas nunca sean distribuidas, publicadas o comercializadas de ninguna forma. Allred y Hefner detallaron meticulosamente que el archivo en disputa está compuesto por álbumes que datan desde 1960, conteniendo fotografías de desnudos y escenas de actividad sexual que, según su denuncia, podrían vulnerar gravemente los derechos de privacidad y dignidad de las personas retratadas.
Digitalización cuestionada y documentos sensibles
Uno de los aspectos más alarmantes de la denuncia es la incertidumbre sobre el paradero actual y el proceso de digitalización de este material sensible. Crystal Hefner señaló que, aunque recientemente le informaron que los álbumes se encuentran almacenados en un centro especializado en California, anteriormente recibió reportes contradictorios indicando que algunos libros estaban siendo escaneados y digitalizados en una residencia privada. "Esto no constituye preservación archivística legítima. Esto no es historia documentada. Esto es simple y llanamente control sobre material íntimo", sentenció Hefner con firmeza, subrayando que dichas fotografías nunca deberían quedar disponibles en dominio público.
Por su parte, la abogada Gloria Allred cuestionó severamente cómo la fundación obtuvo la presunta posesión legal de estas fotografías tras el fallecimiento del editor en 2017. Además, reveló la existencia de un diario personal extremadamente detallado que registra encuentros sexuales y datos íntimos específicos, incluyendo el seguimiento meticuloso de los ciclos menstruales de las parejas de Hefner, lo que aumenta significativamente la sensibilidad del material.
Acciones legales simultáneas en dos estados
Para asegurar la protección integral de esta información sensible, se presentarán dos denuncias formales simultáneamente: una en California, donde residía el magnate editorial, y otra en Illinois, donde se encuentra establecida la sede principal de la fundación familiar. El objetivo primordial de estas acciones legales es obtener una confirmación por escrito, legalmente vinculante, de que el material jamás será difundido públicamente bajo ninguna circunstancia. "Debe existir una confirmación documentada explícita de que estos archivos nunca serán distribuidos, publicados o comercializados", puntualizó Allred sobre el cierre definitivo que buscan para este proceso legal.
La defensa legal insiste en que estas medidas son esenciales para proteger los derechos de las posibles víctimas y prevenir cualquier explotación futura del material íntimo, estableciendo un precedente importante sobre la gestión post mortem de archivos personales sensibles en casos de figuras públicas.