La controversia por el manejo de los hipopótamos en la cuenca del río Magdalena continúa generando debate, especialmente tras el anuncio del Gobierno Nacional sobre la intención de realizar eutanasia a 80 ejemplares de esta especie invasora. La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) alzó su voz de protesta, calificando la medida como desproporcionada y advirtiendo que Colombia protagonizaría uno de los episodios más oscuros en bienestar animal.
Propuesta de translocación ignorada
Ernesto Zazueta, presidente de la AZCARM, señaló que desde 2023 se presentó un proyecto para la translocación de al menos 70 hipopótamos: 60 hacia la India y 10 hacia México. Esta propuesta cuenta con el respaldo de Ostok Sanctuary y el Greens Zoological Rescue and Rehabilitation Center, instituciones que ya disponen de recursos económicos y logística. Zazueta afirmó que el Ministerio de Ambiente ha dilatado el proceso exigiendo requisitos inexistentes, frenando la emisión del permiso CITES de exportación.
El dilema ético: ¿eutanasia o matanza?
Para la AZCARM, el término “eutanasia” es un error conceptual. Zazueta sostuvo que sacrificar animales sanos, para los cuales existen hogares listos en el extranjero, no es compasión. “Esto no es eutanasia, los animales no lo piden para estar mejor, es una matanza. Será el crimen animal más grave de la historia reciente perpetrado por un gobierno”, sentenció.
Freno burocrático y disputa por permisos
Zazueta desmintió versiones oficiales que indican que los promotores no cumplieron requisitos. Explicó que el obstáculo es la expedición del permiso CITES de exportación por parte de Colombia. “El permiso no se ha dado porque ellos no han hecho su parte. Una vez que Colombia lo entrega, el país receptor expide el de importación. Eso le pertenece a Colombia”, afirmó. La demora ha generado incertidumbre entre donantes internacionales dispuestos a financiar el traslado sin costo para el erario colombiano.
Inconsistencias en la política ambiental
La AZCARM criticó la “doble moral” en la gestión de especies invasoras en Colombia. Señaló que existen cientos de miles de búfalos de agua con mayor impacto ecosistémico, pero sin planes de sacrificio masivo. “Ya habíamos hecho lo más difícil: tener espacios, recursos, equipo y logística. Solo faltó dejar politiquerías, burocracia, egos y tener voluntad de salvarlos”, recalcó Zazueta. Recordó que la población actual supera los 160 individuos y que sacar 80 reduciría drásticamente la presión sobre el ecosistema del Magdalena Medio.
Postura del Ministerio de Ambiente
El Ministerio mantiene su posición basada en modelos científicos: la tasa de reproducción es alarmante y, sin medidas letales combinadas con esterilizaciones, la población podría alcanzar 500 ejemplares para 2030. Para el Gobierno, la eutanasia es necesaria para proteger la biodiversidad nativa, los manatíes y la seguridad de las comunidades ribereñas. Zazueta hizo un llamado al presidente Gustavo Petro: “Atienda mi llamado, por favor. Salvemos esos animales. El mundo no está para una matanza así”.



