CAR suspende operación minera en Cucunubá por invasión de quebradas y franja forestal
CAR frena minería en Cucunubá por daño ambiental

CAR impone medida preventiva contra operación carbonífera en Cucunubá por afectar quebradas

La presión de las actividades mineras sobre los recursos hídricos ha vuelto a encender las alarmas ambientales en zonas rurales del municipio de Cucunubá, ubicado en el norte del departamento de Cundinamarca. En esta localidad, una operación dedicada a la explotación de carbón ha sido señalada por intervenir de manera ilegal quebradas naturales y franjas forestales protegidas, generando un riesgo directo para los ecosistemas acuáticos de la región.

Evidencias de ocupación ilegal de cauces y áreas protegidas

Durante una inspección técnica realizada en la vereda Pueblo Viejo, funcionarios de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) documentaron la construcción de un reservorio destinado a almacenar aguas provenientes de una mina, las cuales son utilizadas en el proceso de apagado de hornos coquizadores. La excavación de esta estructura habría ocupado el cauce completo de dos fuentes hídricas innominadas, alterando significativamente su dinámica natural y comprometiendo sus funciones ecológicas.

La revisión también permitió establecer que el patio de disposición de residuos sólidos del proceso minero fue localizado dentro del área forestal protectora de una quebrada, una zona catalogada oficialmente como de especial protección ambiental. A esta grave infracción se suman vías de acceso y otras estructuras industriales construidas dentro de la misma franja sensible, evidenciando un patrón sistemático de invasión territorial.

Afectaciones ambientales cuantificadas y medidas adoptadas

En total, las afectaciones ambientales identificadas por los técnicos de la CAR alcanzan 1.156 metros cuadrados de franja forestal, intervenidos sin contar con autorización ambiental alguna. La principal causa de esta degradación ha sido la disposición inadecuada de estériles mineros, materiales residuales que alteran la composición del suelo y afectan la regeneración natural de la vegetación.

Ante este escenario de riesgo ambiental verificable, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca ordenó la imposición inmediata de una medida preventiva y la suspensión total de las actividades intervenidas. Esta decisión se adoptó amparándose en los principios de prevención y precaución que rigen la gestión ambiental colombiana, considerando que el peligro sobre las fuentes de agua es actual, inminente y requiere acción inmediata.

Fallas persistentes en el control de operaciones mineras

Más allá de la intervención puntual sobre las dos quebradas afectadas, lo ocurrido en Cucunubá evidencia fallas persistentes en los mecanismos de control y supervisión de este tipo de operaciones extractivas. El caso revela los riesgos acumulados que enfrentan los recursos hídricos cuando modelos de explotación económica se imponen sobre consideraciones de sostenibilidad ambiental y equilibrio territorial.

El desafío para las autoridades ambientales sigue siendo evitar que la explotación de recursos naturales avance sobre zonas de especial protección ecológica, particularmente en regiones donde la minería representa una presión constante sobre ecosistemas frágiles. La intervención de la CAR en Cucunubá marca un precedente importante en la defensa de los recursos hídricos frente a actividades que operan al margen de la normativa ambiental vigente.