El Gobierno de Colombia confirmó que mantendrá en firme el plan de eutanasia para controlar la población de hipopótamos invasores en el país, a pesar de los avances en las gestiones para trasladar a 80 de estos animales hacia un centro de rescate en India.
Tras una reunión con la organización internacional Vantara, de propiedad de un multimillonario indio, el Ministerio de Ambiente dejó claro que la estrategia nacional no se limita a una sola solución.
Dos líneas de acción simultáneas
Según explicó la ministra de Ambiente, el plan integral de manejo contempla dos líneas de acción que “deberán implementarse de manera simultánea y complementaria”. En este sentido, la funcionaria enfatizó que es “preciso que nosotros aseguremos que la traslocación seguirá siendo una medida complementaria a la eutanasia”, reforzando que el traslado de individuos no sustituye las otras medidas de control poblacional exigidas por criterios científicos y mandatos judiciales.
Eutanasia química: el procedimiento definido
Las autoridades ambientales han definido que el procedimiento a seguir será la “eutanasia química”. Leonardo Granados, secretario de ambiente de Barrancabermeja —distrito donde se realizó la primera mesa técnica para este fin—, señaló que esta es una “decisión definitiva” y que dicha metodología representa un “procedimiento con menos dolor a la especie”.
El proceso operativo para la aplicación de la eutanasia incluye las siguientes fases:
- Identificación: Se utilizarán cámaras trampa para individualizar a los ejemplares y detectar su presencia en zonas específicas.
- Ejecución: El proceso se llevará a cabo mediante un contrato del Gobierno Nacional que permitirá “identificar y neutralizar a las especies”.
- Duración: Se prevé que la ejecución del proceso dure aproximadamente tres meses.
Necesidad de mantener ambas medidas
La urgencia de aplicar el protocolo de manera gradual responde a que la especie ya se ha extendido por la cuenca del río Magdalena y se estima que existen al menos 220 ejemplares en departamentos como Antioquia, Santander, Bolívar y Boyacá. Las autoridades locales advierten que “los impactos ambientales que estamos teniendo están en factor de riesgo, hoy tiene consecuencias en la alteración de ecosistemas”.
Por su parte, la posible traslocación a India aún requiere de una evaluación técnica en terreno por parte de expertos de Vantara para determinar la viabilidad logística y el estado de los animales.
Además, el Gobierno colombiano aclaró que esta cooperación internacional “no contempla con nuestro Gobierno ninguna transacción económica”. Debido a la complejidad y al crecimiento constante de la población, el Estado colombiano sostiene que el control efectivo requiere la combinación de múltiples herramientas de manejo simultáneas.



