Estudio revela cómo la guerra en Ucrania afecta a los perros: 22% son callejeros y sufren desnutrición
Guerra en Ucrania: estudio muestra impacto en perros, 22% son callejeros

Investigación científica revela el impacto devastador de la guerra en Ucrania sobre las poblaciones caninas

Un estudio publicado en la revista Evolutionary Applications ha arrojado luz sobre las consecuencias de la guerra entre Ucrania y Rusia en los perros, analizando cómo este conflicto afecta tanto a nivel individual como poblacional a los caninos. La investigación, que examinó 763 perros de nueve regiones ucranianas, encontró que aproximadamente 170 animales (22,3%) eran perros callejeros, mientras que el resto tenía dueño o vivía en refugios.

Metodología y recolección de datos en zonas de conflicto

Entre el 17 de marzo de 2023 y el 10 de enero de 2024, científicos recopilaron datos mediante mediciones de peso, altura, longitud de patas, información sobre estado de salud, grupo de edad, fotografías y muestras de pelo. Los datos fueron obtenidos por personal de refugios de animales, veterinarios y voluntarios que ayudaban a animales callejeros, mientras que la información sobre perros en primera línea fue recogida por soldados, evitando que investigadores viajaran a regiones peligrosas.

Las categorías de perros no estaban claramente diferenciadas, ya que algunos animales en libertad tenían dueños o cuidadores que los alimentaban, y algunos perros con dueño habían sido adoptados de refugios. Esta complejidad en la situación de los caninos refleja la realidad caótica de las zonas de guerra.

Efectos devastadores en la salud y supervivencia canina

Los investigadores documentaron múltiples impactos de la guerra en los perros:

  • Trauma acústico: Muchos perros en primera línea quedaron parcial o totalmente sordos debido a la exposición constante a explosiones y disparos.
  • Desnutrición severa: La mayoría de los perros cerca de la línea del frente experimentan grave escasez de alimentos, mientras que en otras regiones esto afecta solo a una minoría.
  • Cambios en tamaño corporal: El 85% de los perros estudiados eran de tamaño pequeño o mediano, sugiriendo que un tamaño corporal grande podría ser desventajoso debido a mayores requerimientos nutricionales.

Supervivencia adaptativa en condiciones extremas

El estudio reveló patrones sorprendentes de adaptación y supervivencia:

  1. Ventaja del tamaño pequeño: Los perros bajos pueden pasar por debajo de cables que activan minas terrestres, mientras que los perros altos mueren con mayor frecuencia al activar estos sistemas.
  2. Menor exposición a metralla: Los perros más grandes tienen mayor probabilidad de morir o resultar heridos por la metralla de las minas.
  3. Comportamiento extremo: Se observaron tres casos de perros alimentándose de cadáveres humanos en áreas abiertas de la línea del frente, aunque los investigadores señalan que esto nunca se había documentado científicamente antes.

Los perros observados en estos casos extremos eran de tipo Laika (perros spitz con proporciones similares a los lobos), evitaban a los humanos y mostraban agresividad cuando se les acercaba, por lo que no pudieron ser muestreados directamente, aunque existen imágenes de drones que documentan estos comportamientos.

Implicaciones más amplias del estudio

Los autores concluyen que "este estudio arroja luz sobre cómo el daño ambiental causado por la guerra afecta a los animales". Considerar las consecuencias de los conflictos militares desde la perspectiva del "mejor amigo del ser humano" permite definirlos como desastres antropogénicos creados intencionalmente, lo que cuestiona las narrativas utilizadas para justificar la adquisición forzosa de tierras.

La investigación destaca cómo los perros, al igual que los humanos, sufren las consecuencias directas de los conflictos armados, con efectos que van desde problemas de salud inmediatos hasta cambios evolutivos potenciales en las poblaciones caninas afectadas por las condiciones extremas de guerra.