En respuesta a mi columna de la semana pasada, en la que criticaba al podcast Vos podés por invitar a una activista en contra de los derechos de las personas trans sin cuestionamiento ni contraste, un lector envió una carta que fue publicada en el periódico con el título "Omitir también desinforma (en respuesta a la columna 'Vos podés desinformar')".
Análisis de la carta del lector
El lector sostiene que enmarcar a Karen Quiñones, la invitada al programa, "como activista religiosa puede percibirse como una forma de desacreditar su testimonio". Esto es cierto: el objetivo de mi columna era evidenciar que detrás de su testimonio hay una agenda que busca limitar los derechos de las personas trans, y que esto no fue interrogado ni contrastado en el programa.
El lector también afirma que la "crítica a la medicalización afirmativa de género no proviene exclusivamente de ámbitos conservadores", y también es cierto. Sin embargo, es importante aclarar que muchas personas activistas por los derechos trans consideran que estas intervenciones no serían necesarias si nuestra sociedad fuera más flexible con sus categorías de género y no discriminara por identidad. Hoy en día, el acceso a tratamientos de afirmación de género está muy limitado y requiere un diagnóstico, mientras que intervenciones similares en personas cisgénero están normalizadas.
Las fuentes citadas por el lector
El lector cita una serie de fuentes que, aunque pueden parecer neutrales, tienen un sesgo político evidente. Por ejemplo, menciona un comunicado del Department of Health and Human Services (HHS), la principal agencia federal de salud de Estados Unidos, que desde la administración Trump ha adoptado posturas transfóbicas y actualmente está dirigida por Robert F. Kennedy Jr., conocido por su activismo antivacunas.
También cita al colectivo LGB International, que omite la letra T de sus siglas. Su facción en Colombia afirma reconocer "la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad como características intrínsecas de la naturaleza humana", pero se opone a "la introducción del concepto de 'identidad de género' en jurisprudencia... en tanto amenaza la laicidad del Estado al imponer una visión subjetiva y/o religiosa de la realidad". Este argumento es común en círculos transexcluyentes, pero el reconocimiento estatal de las identidades trans no impone ninguna visión; simplemente reconoce una realidad vivida subjetivamente.
Otra fuente es Athena Forum, una organización transfóbica cuyo primer principio es "el sexo es inmutable", fundada por la política australiana Faika El-Nagashi, quien ha sido desinvitada de eventos feministas por sus posturas antiderechos.
Postura del lector sobre las transiciones
El lector califica los ECOSIG para cambiar la orientación sexual como "inaceptables", pero sugiere que las transiciones de género son aceptables solo si responden a un "sexo psicológico". Esto implica que las transiciones serían una forma de conversión, lo cual es incorrecto. Como hemos investigado en Volcánicas, negar las identidades trans constituye una forma de tortura que no existiría si la transfobia no estuviera normalizada.
En conclusión, la carta del lector, aunque plantea puntos de acuerdo, utiliza fuentes sesgadas y argumentos que perpetúan la desinformación sobre los derechos trans.



