En medio del recrudecimiento de la violencia en el Catatumbo, las autoridades locales de Norte de Santander han insistido en la necesidad de abrir un diálogo regional de carácter humanitario con los grupos armados que operan en la zona, ante la falta de medidas efectivas para contener la crisis que ya supera los 15 meses.
Propuesta de diálogo regional
La propuesta fue dada a conocer por el consejero de paz departamental, Luis Fernando Niño, quien planteó la creación de un canal mínimo de diálogo que involucre a actores armados, la Iglesia, autoridades civiles y sectores de la sociedad. El objetivo no es avanzar en negociaciones estructurales, sino acordar acciones urgentes para proteger a la población civil.
“Solicitamos autorización para un diálogo regional con el grupo armado, Iglesia, autoridades y sociedad civil para establecer mínimos humanitarios”, explicó Niño.
Medidas urgentes propuestas
Entre las medidas planteadas están la liberación de menores secuestrados, la posibilidad de evacuar personas heridas en medio de los combates y el compromiso de no utilizar drones en zonas habitadas por civiles, una práctica que ha generado desplazamientos y afectaciones directas a las comunidades.
El llamado no es nuevo. Según el consejero Niño, la propuesta fue presentada hace varios meses y reiterada recientemente al Gobierno nacional hace por lo menos 20 días. Sin embargo, hasta ahora no hay una respuesta concreta que permita activar este espacio de diálogo.
“Nos dicen que está en estudio en la Oficina del Consejero Comisionado de Paz, pero esperamos que no se dilate, que no saquen el decreto el 7 de agosto cuando sea demasiado tarde”, advirtió Niño.
Contexto de violencia creciente
El pedido se da en un contexto de creciente presión sobre la población civil. Los últimos días en la región de Catatumbo confirman un recrudecimiento de la guerra entre el ELN y el frente 33 de la disidencia de las FARC conocida como Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), al mando de “Calarcá Córdoba”. La escalada de violencia durante abril ha combinado ataques con drones, secuestros de menores, bombardeos del Ejército, homicidios, desplazamientos y masacres.
Cifras de la crisis humanitaria
De acuerdo con los últimos datos del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde el inicio de la crisis humanitaria en enero de 2025, 22.570 personas han sido desplazadas de Catatumbo y permanecen en 3 albergues. Además, 5.522 personas permanecen confinadas, la mayoría en Teorama (5.000) y otras 522 en San Calixto. También se han registrado 435 evacuaciones.
En cuanto a ayudas humanitarias, se han entregado 38 toneladas. La situación de los firmantes de paz sigue siendo preocupante: en total han sido evacuados 12, seis han muerto (todos en los combates de enero), aún se encuentran siete desaparecidos y dos han sido liberados.



