Desde que conquistó a Colombia con su inolvidable papel de ‘Hilda Reyes’, Cony Camelo ha demostrado que su talento no cabe en un solo molde. La artista representa esa figura del entretenimiento que ha sabido transitar con éxito entre la actuación, la música y un activismo político frontal que siempre da de qué hablar en redes sociales.
Postura radical contra las cirugías estéticas como premio
Durante una entrevista concedida al programa de entretenimiento La Red, de Caracol Televisión, la artista fijó una postura radical y sin filtros frente a las cirugías estéticas y la preocupante popularidad que tienen este tipo de procedimientos como “premios” en las plataformas digitales, haciendo directa alusión a polémicas dinámicas del ecosistema digital.
Al ser consultada directamente sobre si regalar cirugías estéticas está bien o mal, Camelo no titubeó. Su respuesta fue un cuestionamiento directo a las bases culturales del país: “Eso es simplemente aberrante, eso es una narcocultura, una narcopetición, está todo mal”, sentenció la actriz con severidad.
Una crítica estructural a la sociedad colombiana
Para la bogotana, el problema va mucho más allá de las figuras públicas que deciden rifar este tipo de intervenciones quirúrgicas en sus perfiles oficiales. Según explicó, señalar únicamente al creador de contenido es quedarse en la superficie de una problemática estructural que arrastra la sociedad colombiana desde hace décadas.
“Obviamente cuando alguien como un influencer regala este tipo de cosas, ya esa persona no es el foco del mal, sino toda esa narcocultura que tenemos alrededor que hace pensar que eso sea un regalo, que te engrandezca como ser humano”, reflexionó Camelo.
Esta crítica encaja perfectamente con el fenómeno que se vivió de la mano de Jeferson Cossio, donde el creador de contenido antioqueño se alió con especialistas médicos para regalar 10 cirugías plásticas de libre elección. En dicha dinámica, las usuarias debían seguir múltiples cuentas patrocinadoras para ganar, evidenciando cómo la salud y la modificación corporal se convirtieron en una estrategia de mercadeo masivo para monetizar e inflar números en la red.
Las participantes para Cony: ¿Responsables o víctimas?
Otro de los puntos álgidos de la entrevista llegó cuando se abordó el papel de los miles de internautas que se postulan con ilusión en estos sorteos, acumulando millones de comentarios donde exponen públicamente sus inseguridades físicas con la esperanza de ser elegidos. Lejos de juzgarlos con dureza, Cony Camelo matizó la situación dividiendo la carga entre la responsabilidad individual y la presión social.
Al referirse a la población joven que cae en estas dinámicas, la actriz los definió como “tan víctimas y responsables como toda la sociedad”. Asimismo, lamentó profundamente el vacío emocional y la presión psicológica a la que están sometidas las nuevas generaciones debido a las pantallas.
“Una chica de 20 años que sienta que no es lo suficientemente bella por no tener unas tetas de gran tamaño o la nariz respingada, pues es una víctima de un sistema que glorifica estas estéticas”, concluyó de manera tajante.



