Jaime Bayly ha compartido una sincera reflexión sobre el papel de su esposa en su vida, describiendo las múltiples tareas que ella realiza a diario. Desde levantarse temprano para llevar a su hija al colegio hasta gestionar su canal de YouTube, Bayly confiesa que su esposa merece un salario más alto por el arduo trabajo de ser su compañera.
Un día en la vida de su esposa
Bayly detalla que su esposa se levanta a las seis de la mañana para preparar el desayuno de su hija y llevarla a la escuela, mientras él duerme hasta las dos de la tarde. Ella también se encarga de las compras, el gimnasio y de cuidar su sueño, apagando teléfonos y atendiendo visitas en voz baja para no despertarlo.
El éxito del canal de YouTube
Gracias a la insistencia de su esposa, iniciaron un canal de YouTube que ahora cuenta con 1,2 millones de suscriptores. Ella se encarga de la parte técnica, desde encender las luces hasta probar micrófonos, permitiendo que Bayly se concentre en su actuación. Tras grabar, ella edita y sube los videos, mientras él retoma su vida relajada.
Más allá del trabajo técnico
Además, su esposa prepara la cámara de vapor para que Bayly pueda relajarse, le prepara meriendas antes de su programa de televisión y le lleva cena cuando llega tarde. También se encarga de estirarlo antes de dormir, una rutina que él valora profundamente.
El trabajo más difícil
Bayly reconoce que el trabajo más duro para su esposa es leer sus columnas semanales, donde expone detalles íntimos de su vida personal, incluyendo peleas, sueños eróticos y opiniones políticas. A pesar de que ella no siempre disfruta estos relatos, él agradece su apoyo.
Una confesión final
El escritor peruano concluye que incluso en la intimidad, su esposa realiza un esfuerzo considerable, y que debería pagarle más por todo lo que hace. «Ser mi esposa es un trabajo espantoso», afirma, y sugiere que solo por leer estas líneas merece una gratificación adicional.



