Más de 15 días sin agua: la crisis humanitaria en Pueblo Viejo por bloqueos en la vía Ciénaga-Barranquilla
Más de 15 días sin agua: crisis en Pueblo Viejo por bloqueos

En Pueblo Viejo, la paciencia de los habitantes se ha agotado. Más de quince días sin una gota de agua potable han sumido a cientos de familias en una situación desesperante, donde la supervivencia diaria se mide en baldes vacíos y largas esperas bajo el sol para conseguir unos litros que permitan cocinar o asearse.

Bloqueos constantes en la Troncal del Caribe

La desesperación ha escalado hasta las carreteras. La Troncal del Caribe, uno de los corredores viales más importantes del país, se ha convertido en escenario de bloqueos constantes por parte de comunidades que exigen soluciones. Las protestas generan filas interminables de tractocamiones, buses y vehículos particulares atrapados durante horas.

Según reportes de la concesión vial Ruta Magdalena Sierra Mar, en lo corrido de este año ya se han registrado veinte bloqueos relacionados con problemas de servicios públicos. Mayo ha sido especialmente complejo: mientras en abril se reportaron siete cierres, en los primeros siete días del nuevo mes ya iban seis bloqueos, varios de ellos durante la misma jornada. El cinco de mayo, por ejemplo, las protestas paralizaron la movilidad entre el mediodía y las cinco de la tarde.

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Conductores atrapados bajo temperaturas sofocantes han tenido que esperar durante horas para poder avanzar. Empresas transportadoras reportan retrasos logísticos y viajeros denuncian pérdidas económicas por la interrupción del corredor vial. Un conductor de carga que permaneció detenido cerca de Tasajera expresó: "Esto afecta a todo el Caribe. Aquí se paraliza el transporte de alimentos, mercancías y pasajeros. Pero también entendemos a la comunidad porque nadie aguanta tanto tiempo sin agua".

La crisis golpea todos los rincones del municipio

La falta de agua afecta tanto al casco urbano de Pueblo Viejo como a corregimientos como Tasajera. En muchos hogares, el agua del mar se ha convertido en la única alternativa para lavar baños, trapear o limpiar utensilios. Otras familias aseguran que han pasado días enteros sin poder bañarse.

Emilia Vargas, habitante del sector de Nueva Frontera, relata: "Uno siente que vive abandonado. Aquí hay niños que van al colegio sin bañarse y adultos mayores que están aguantando calor sin una gota de agua". Mientras observa un carrotanque rodeado de personas con pimpinas y baldes, su voz refleja la desesperación colectiva.

La respuesta de la Gobernación del Magdalena

Ante el crecimiento de la crisis, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, convocó una mesa técnica para atender la emergencia y revisar los bloqueos registrados sobre la Troncal del Caribe. Durante la reunión, la secretaria del Interior del departamento, Nayara Vargas, aseguró que la Gobernación asumió el liderazgo de la situación debido a que no existía un plan de contingencia claro por parte del municipio para enfrentar el desabastecimiento.

La Secretaría de Ambiente y Aguas dispuso el envío de carrotanques para distribuir agua potable en las zonas más afectadas, priorizando hospitales, adultos mayores, madres cabeza de hogar y niños. La administración departamental informó que ya fueron entregados 130 mil litros de agua potable entre el casco urbano de Pueblo Viejo y sectores de Tasajera como El Silencio, Campo Alegre, La Loma y Adonai.

Sin embargo, para muchos habitantes las ayudas siguen siendo insuficientes frente a una crisis que cada día empeora. La diputada del Magdalena, Linda Cabarcas, lanzó una fuerte advertencia durante una sesión de la Asamblea Departamental, denunciando que el municipio llevaba catorce días sin agua potable y cuestionando que una población histórica continúe sin acceso digno a servicios básicos. "Hoy el municipio está en SOS", expresó, señalando que la crisis ya afecta la alimentación, la higiene y la asistencia escolar de cientos de familias.

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El miedo a que lo peor todavía no llegue

La preocupación ahora crece por la proximidad del fenómeno de El Niño y el aumento de las temperaturas en la región Caribe. Desde la Gobernación advirtieron que la sequía de este año podría ser incluso más fuerte que en temporadas anteriores. En Pueblo Viejo, la gente continúa viviendo entre la incertidumbre y la rabia. Las protestas amenazan con repetirse si el servicio sigue suspendido y la presión social aumenta sobre las autoridades gubernamentales, el operador del acueducto y las entidades encargadas del suministro.

Pueblo Viejo tiene más de 500 años de historia, pero en pleno 2026 sigue atrapado en una crisis estructural de servicios públicos que cada cierto tiempo estalla con más fuerza. Esta vez el problema alcanzó niveles críticos. El agua dejó de ser un servicio público hace rato; ahora es una urgencia humana.