Altos funcionarios de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump calificaron el intento de la líder opositora venezolana María Corina Machado de regresar a Venezuela como un acto de "oportunismo político grotesco", según informó el medio Axios este miércoles. Las declaraciones se producen en medio de la emergencia humanitaria tras los recientes terremotos que han dejado al menos 2.295 muertos y más de 11.000 heridos en Venezuela.
Críticas desde la Casa Blanca
De acuerdo con el reporte de Axios, funcionarios de alto nivel de la Casa Blanca expresaron su malestar por los intentos de Machado de regresar a Venezuela en el contexto de la crisis, señalando que sus acciones han generado "drama innecesario" dentro del Departamento de Estado. "Es oportunismo político y es grotesco", afirmó un alto funcionario de la Administración citado por Axios. Otro funcionario sostuvo que la dirigente "quiere una sesión de fotos repartiendo nuestra ayuda" y que "esto tiene que ver con sus propios intereses".
Tensiones políticas por la ayuda humanitaria
El sismo ocurrido la semana pasada ha provocado tensiones políticas debido a que Machado ha insistido en querer volver a su país en medio de la crisis, mientras Washington sostiene que la prioridad en este momento son las tareas de rescate. Organizaciones opositoras venezolanas en Estados Unidos exigieron este jueves al presidente Trump que cambie su relación con el "gobierno tutelado" de Delcy Rodríguez, al criticar que Washington se declare "complacido" con las labores de reconstrucción tras el doble terremoto.
Exiliados venezolanos en Doral se pronuncian
Las principales organizaciones de exiliados en Doral, ciudad al sur de Florida que tiene la mayor proporción de venezolanos en EE.UU., acusaron a la presidenta interina del país suramericano y a los funcionarios gubernamentales de entorpecer los esfuerzos civiles de rescate y distribución de ayuda. Previo al terremoto, la Administración Trump había mostrado su aprobación a Rodríguez, quien ha accedido a los acuerdos comerciales, mineros y principalmente petroleros exigidos por Washington, desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.



