En medio de las tensiones por el empalme entre el gobierno de Gustavo Petro y el del presidente electo, Abelardo de la Espriella, la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, se pronunció sobre la situación. “Ningún interés político puede estar por encima de la Constitución, de las instituciones democráticas ni de los derechos humanos de los más de 50 millones de personas que habitan Colombia”, señaló.
Llamado a respetar las instituciones
El pronunciamiento se produce luego de las declaraciones del presidente saliente, Gustavo Petro, y del excandidato presidencial, Iván Cepeda, quienes, según la Defensoría del Pueblo, han desconocido los resultados electorales y hecho un llamado a la desobediencia civil frente al nuevo gobierno. Además, la entidad indicó que el equipo de empalme del presidente electo suspendió el proceso de transición.
“La Defensoría del Pueblo reitera el llamado que ha hecho de manera constante en el marco de la iniciativa por un proceso electoral libre y en paz en nuestro país, en particular sobre la importancia de respetar las instituciones y las reglas del ordenamiento jurídico”, explicó Marín.
Tensión institucional por la transición
En ese contexto, advirtió que el desconocimiento público de los resultados oficiales y la interrupción del proceso de empalme “generan una tensión institucional que debe superarse en favor de una transición que ponga en el centro las necesidades del país”.
Siguiendo esa línea, la defensora señaló: “Hacemos un llamado al Gobierno saliente, al Gobierno entrante y a quienes ejercen liderazgos políticos para que restablezcan las condiciones necesarias para adelantar una transición institucional, respetuosa y orientada al interés general”.
Respeto a los resultados oficiales
Iris Marín también hizo un llamado a respetar los resultados oficiales, según los cuales el presidente electo es Abelardo de la Espriella. “Corresponde a todos los actores políticos y a la institucionalidad respetar el resultado y preservar la confianza en las instituciones”, afirmó.
Asimismo, instó al gobierno saliente y a los sectores políticos que lo han apoyado a respetar los resultados electorales. “Colombia necesita que, en este momento, todo se conduzca con responsabilidad, respeto mutuo y compromiso con el país. La transición entre gobiernos no es una decisión política, sino un deber constitucional y legal”, expresó.
Evitar la confrontación política
Finalmente, reiteró que la transición entre gobiernos no debe “convertirse en un escenario de confrontación política” y sostuvo que las diferencias entre quienes ejercen responsabilidades públicas no pueden desplazar los problemas y los derechos de la ciudadanía.



