El presidente Gustavo Petro exigió este sábado a su homólogo estadounidense Donald Trump que informe públicamente sobre el paradero del activista colombiano Franklin Humberto Coral, conocido como “Beto Coral”, detenido esta semana en el estado de Arizona por agentes migratorios.
Petro cuestiona la relación bilateral
“Que le diga al pueblo de Colombia dónde está Beto (sic) Coral”, escribió Petro en su cuenta de la red social X, en un mensaje en el que cuestionó el trato que, según él, reciben los colombianos en el marco de la cooperación bilateral.
El mandatario también planteó interrogantes sobre la relación entre ambos países en materia de lucha contra el narcotráfico. “Que nos diga si somos compañeros de verdad en la lucha contra el narcotráfico, o solo nos ven como un pueblo inferior para ser utilizables, golpeables, torturizables económica y políticamente en los EE. UU.”, agregó.
Defensa del activista y víctimas en Colombia
Petro defendió la trayectoria familiar del activista, señalando que es hijo de un capitán de la policía colombiana asesinado en una operación contra el narcotráfico en la época de Pablo Escobar, y sostuvo que su muerte “perdió su vida por nada” si no se respetan los derechos de su hijo.
En sus declaraciones, el jefe de Estado también se refirió a las cifras de víctimas en Colombia en el marco de la lucha antidrogas, afirmando que el país ha “sacrificado 15.000 miembros de la policía muertos en juventud” y más de “200.000 asesinados colombianos” y “un millón de hijos de Latinoamérica”.
Detalles de la detención de Coral
El caso de Coral ha generado tensión política y diplomática. Según su familia, el activista se encontraba en Estados Unidos desde 2015, había solicitado asilo por amenazas de muerte en Colombia y su caso llevaba cerca de diez años sin resolución. Su detención se produjo pese a tener, según sus allegados, un proceso migratorio pendiente.
De acuerdo con esa versión, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) lo detuvieron el pasado martes en Arizona, tras lo cual su ubicación actual sería desconocida.
La familia ha solicitado su liberación y ha exigido el respeto a sus derechos fundamentales. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) se refirió a Coral como un “extranjero ilegal” y aseguró que habría violado la ley migratoria al permanecer en el país tras el vencimiento de su visa.
Reacción del gobierno colombiano y contexto político
El caso ha escalado en el debate público luego de que Petro ordenara a la Cancillería colombiana intervenir ante el gobierno estadounidense para gestionar la liberación del activista. El mandatario calificó la detención como una posible persecución política y sugirió la existencia de presiones relacionadas con actores políticos en Estados Unidos.
Coral ha sido crítico en redes sociales de figuras políticas tanto en Colombia como en Estados Unidos y en el pasado reciente fue candidato al Congreso por la circunscripción de colombianos en el exterior en representación de sectores de izquierda.
Mientras avanzan las versiones oficiales y familiares, el caso se mantiene en desarrollo y ha abierto un nuevo capítulo de tensión entre Bogotá y Washington en medio del debate sobre migración, política y derechos humanos.



