Presidencia rechaza solicitud de visitas a instalaciones militares
La Jefatura de Despacho de la Presidencia de la República respondió formalmente a la solicitud del equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella, negando el apoyo institucional para realizar visitas anticipadas a instalaciones militares con miras a una eventual posesión presidencial fuera del Capitolio Nacional. El documento califica la petición de la delegación entrante como "no procedente", señalando que el gobierno actual no tiene la competencia para autorizar que la ceremonia se realice en una sede distinta a la tradicional.
Las cinco sedes en disputa
La solicitud había sido presentada formalmente el pasado 8 de julio por Nicolás Gómez Arenas, designado jefe de Despacho del gobierno entrante. La delegación de empalme protocolario, que también incluye a Sebastián Restrepo, Rodrigo Pinzón Navarro y al coronel en retiro Jorge Iván Pantoja Mora, buscaba apoyo para recorrer cinco escenarios militares considerados como posibles sedes para el 7 de agosto.
Entre los puntos solicitados para inspección se encontraban la Vigésima Brigada en Popayán, el CACOM 7 y el Cantón Militar Pichincha en Cali, la Base de Tolemaida y la CAMAN en Madrid, Cundinamarca. Sin embargo, la Presidencia aclaró que la solicitud de logística militar no tiene fundamento para ser tramitada por la vía del Ejecutivo.
Los pilares jurídicos de la negativa
El sustento de la Jefatura de Despacho para negar las visitas se apoya en tres argumentos legales fundamentales: Protocolo Presidencial: El decreto 770 de 1982 establece que la posesión debe darse obligatoriamente ante el Congreso Nacional reunido en el Capitolio. Autonomía del Congreso: Según la ley 5 de 1992, solo el propio Congreso de la República, mediante un acuerdo entre ambas cámaras, tiene la facultad de trasladar su sede a otro lugar. Ni el gobierno saliente ni el entrante poseen esa atribución. Prohibición de armas: La carta invoca el artículo 223 de la Constitución, el cual prohíbe el porte de armas en sesiones de corporaciones públicas, lo que representaría un conflicto legal al realizar una sesión del Congreso en instalaciones militares.
Aunque la respuesta no cierra definitivamente la puerta a una posesión en una base militar, traslada la responsabilidad total al nuevo Congreso, que se instalará el próximo 20 de julio.
Incertidumbre a menos de un mes de la transmisión de mando
A menos de un mes de la transmisión de mando, queda planteado el interrogante de si en apenas dos semanas y media el legislativo logrará surtir el trámite de traslado de sede o si, por el contrario, Abelardo de la Espriella deberá ceder y posesionarse en el Capitolio Nacional como manda la tradición. Con esta postura, el gobierno de Gustavo Petro se limita a aclarar que la decisión escapa a su competencia y queda bajo la voluntad y gestión del Congreso entrante.



