El proceso de empalme entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante de Abelardo De La Espriella ha revelado detalles sobre la conformación del gabinete ministerial y las principales entidades del Estado. Aunque ya se han confirmado nombres como Rodrigo Lara en el Ministerio del Interior y Miguel Gómez en el Ministerio de Hacienda, aún quedan por definirse varios de los cargos más apetecidos, no solo por su responsabilidad sino también por las primas y bonificaciones que elevan su remuneración.
Los cargos mejor remunerados del Estado
De acuerdo con las cifras del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, el cargo con mayor gasto total mensual no es el del presidente de la República, sino el de subsecretario general del Senado. Su asignación básica mensual es de $19,87 millones, pero la remuneración total puede ascender hasta $123,44 millones al sumar primas, bonificaciones, aportes y otros beneficios laborales. En segundo lugar aparece el director general del Senado, con un gasto total mensual de hasta $98,84 millones y una asignación básica de $25,36 millones.
El tercer puesto lo ocupa el ministro de Justicia y del Derecho, el primer cargo de libre nombramiento del Ejecutivo en la lista, con una asignación básica de $6,54 millones y una remuneración total que puede alcanzar los $85,88 millones mensuales. Más abajo se ubican el secretario general de la Cámara de Representantes ($83,29 millones), el secretario general del Senado ($81,73 millones) y el superintendente financiero ($81,09 millones).
Presidente de la República en el séptimo lugar
Solo en el séptimo lugar aparece el presidente de la República. Para Abelardo De La Espriella, la asignación básica mensual sería de $10,36 millones, pero el gasto total asociado al cargo ascendería hasta $79,96 millones, equivalente a 39,96 salarios mínimos mensuales. Si se incluyeran los cargos de la Fuerza Pública, el orden cambiaría: el mayor general de la Policía tendría el gasto total mensual más alto, con hasta $297,07 millones, pese a una asignación básica de $8,43 millones.
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal, explicó que los cargos del sector Defensa tienen mayor remuneración y gasto de personal porque corresponden al sector con más funcionarios y mayor nivel de riesgo. “Eso también explica que tengan un régimen especial de pensiones”, agregó.
Cargos técnicos y administrativos dominan la lista
Entre los 18 cargos mejor remunerados, la mitad corresponde a puestos técnicos y administrativos, no políticos como los ministerios. Destacan el superintendente financiero (asignación básica de $15,43 millones y gasto total de hasta $81,09 millones) y el presidente de la Agencia de Desarrollo Rural ($20,71 millones de básica y $72,03 millones de total). También figuran el director de la Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme), el gerente del Fondo de Adaptación, el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, el director general de la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas, el director de la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales, el superintendente de Industria y Comercio y el director nacional de la Escuela Superior de Administración Pública (Esap).
Salazar señaló que estos cargos son mejor remunerados porque son posiciones técnicas que exigen mayor conocimiento, experiencia y especialización que muchos cargos políticos. “La remuneración en las superintendencias y agencias responde a que son cargos técnicos, más que políticos como los ministerios, en los que se busca atraer al personal mejor preparado”, concluyó.
Salarios y tamaño del Estado
Una de las banderas del gobierno entrante es la reducción del tamaño del Estado. Frente a la posibilidad de disminuir salarios y gastos de funcionamiento para ahorrar, Salazar considera que el impacto sobre el déficit fiscal sería limitado. No obstante, aclaró que optimizar el gasto implica revisar las brechas entre asignaciones básicas y primas que elevan el gasto total. Germán Machado, economista y docente de la Universidad de los Andes, considera positivo cualquier ajuste al gasto público que genere ahorros, los cuales estima podrían alcanzar hasta $30 billones.



