Luego de casi tres años de dificultades por el colapso del puente sobre el sector de Quebrada Negra, en zona rural de Calarcá, Quindío, el Ejército instaló una nueva estructura metálica que permitirá restablecer de manera segura la movilidad para cerca de 2.000 habitantes de siete veredas del municipio.
Detalles de la obra
La obra fue ejecutada por ingenieros militares del Batallón de Ingenieros de Operaciones Especiales N.º 90, quienes instalaron un puente modular semipermanente tipo 3S Bridge de aproximadamente 25 metros de longitud y con capacidad para soportar hasta 52 toneladas.
Desde el desplome de la antigua estructura en 2023, la comunidad había construido un puente artesanal de madera para mantener el tránsito de peatones y vehículos livianos. Sin embargo, el deterioro y las condiciones precarias del paso representaban un riesgo permanente para los habitantes y transportadores de la zona.
Tiempo de ejecución
En apenas 13 días y con el trabajo continuo de cerca de 20 soldados, el Ejército logró habilitar el nuevo corredor vial, que conecta las veredas El Calabozo, La Bella, La Rochela y Quebrada Negra, claves para la producción agrícola del departamento.
Impacto económico y social
La nueva infraestructura facilitará el transporte de productos como plátano, café, yuca y aguacate hacia los centros urbanos del Quindío, además de reducir tiempos de desplazamiento para estudiantes, pacientes y campesinos que diariamente dependen de esta vía rural.
El brigadier general Javier Combita, comandante del Comando de Ingenieros, aseguró que este tipo de capacidades permiten responder rápidamente ante emergencias que afectan la conectividad y la economía regional.
Por su parte, la gobernadora encargada del Quindío, Amanda Tangarife Correa, destacó la articulación entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, la Gobernación, la Alcaldía de Calarcá y el Ejército Nacional para recuperar la movilidad en una de las zonas productivas más importantes del Eje Cafetero.
“Durante años nos tocó sacar los productos por rutas más largas y peligrosas; hoy volvemos a tener esperanza para vender nuestras cosechas y llevar los niños al colegio con seguridad”, expresó una docente del sector de La Sonadora.



