Brasil y Corea del Sur fortalecen alianza estratégica en minerales clave y comercio bilateral
En un encuentro histórico celebrado en Seúl, los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Corea del Sur, Lee Jae Myung, acordaron ampliar significativamente la cooperación bilateral en sectores estratégicos como el comercio, los minerales esenciales, la tecnología avanzada y el intercambio cultural.
Elevación a asociación estratégica
Los mandatarios anunciaron su intención de elevar la relación bilateral a una asociación estratégica formal, comprometiéndose a trabajar conjuntamente para apoyar la estabilidad en la península de Corea. "La paz, construida sobre condiciones en las que no es necesario el conflicto, es la forma más sólida de seguridad", declaró el presidente surcoreano durante una rueda de prensa conjunta que siguió a la cumbre.
Acuerdos concretos y memorandos de entendimiento
Durante la reunión, los líderes supervisaron la firma de diez memorandos de entendimiento que abarcan áreas cruciales para el desarrollo de ambas naciones:
- Política comercial e industrial
- Minerales esenciales y tierras raras
- Economía digital e inteligencia artificial
- Agricultura y seguridad alimentaria
- Salud y biotecnología
- Intercambios entre pequeñas empresas
- Cooperación policial contra ciberdelincuencia, narcotráfico y amenazas transnacionales
Además, adoptaron un plan de acción de cuatro años que traza medidas concretas para ampliar la cooperación bilateral, extendiéndose desde los minerales estratégicos hasta las industrias de defensa y espacial.
Importancia económica y comercial
Brasil se consolida como el mayor socio comercial de Corea del Sur en Sudamérica, lo que convierte a la cooperación económica en un elemento fundamental de esta nueva agenda bilateral. El presidente Lda Silva destacó que Brasil posee "las segundas reservas de tierras raras más grandes del mundo" junto con importantes yacimientos de níquel, expresando su esperanza de atraer inversiones de empresas surcoreanas.
Contexto internacional y acuerdos pendientes
La cumbre se desarrolló en un momento de incertidumbre en los flujos comerciales globales, agravada por la confusión sobre los aranceles estadounidenses. Ambos líderes coincidieron en la necesidad de reanudar las conversaciones para concluir un acuerdo comercial entre Corea del Sur y el bloque Mercosur, negociaciones que comenzaron en 2018 pero se suspendieron por desacuerdos sobre protección de productos agrícolas y manufacturados.
Compromisos ambientales y energéticos
Lula da Silva propuso debates sobre industrias verdes y transición energética, extendiendo una invitación formal a Corea del Sur para participar en el Fondo Amazonia de Brasil, un mecanismo de financiación dedicado a la conservación de la selva tropical.
Vínculos personales y simbologías
Los presidentes, quienes previamente se habían encontrado en cumbres del G7 y G20, parecen haber establecido un vínculo personal significativo basado en sus experiencias compartidas de trabajo infantil en fábricas y accidentes laborales. En un mensaje publicado en redes sociales, Lee elogió la trayectoria de Lula: "Como antiguo trabajador infantil, usted ha demostrado con toda su vida que la democracia es la herramienta más poderosa para el progreso social y económico".
Ceremonias y celebraciones
Las conversaciones tuvieron lugar en la Casa Azul, la residencia presidencial surcoreana, marcando la primera ceremonia oficial de bienvenida a gran escala desde que Lee trasladó su oficina nuevamente a este emblemático edificio. Para la noche del lunes estaba programada una cena de Estado que incluiría platos a la barbacoa y presentaciones musicales que fusionan bossa nova brasileña con jazz coreano, interpretadas por una banda junto a un coro infantil.