Estados Unidos redefine estrategia hacia Venezuela y Colombia
Mientras la administración del presidente estadounidense completa su segundo año, comienzan a delinearse con mayor claridad los enfoques que adoptará la Casa Blanca en sus relaciones con Venezuela y Colombia, dos naciones que representan desafíos políticos distintos pero interconectados para los intereses norteamericanos en la región.
Cooperación judicial con el chavismo avanza
En entrevista con La FM de RCN, el periodista David Alandete, corresponsal de ABC y autor del libro "Objetivo venganza", reveló que el gobierno de Estados Unidos está priorizando la cooperación judicial con figuras clave del chavismo venezolano. Esta estrategia se desarrolla paralelamente a evaluaciones sobre movimientos hacia Cuba y la implementación de una postura de contención respecto a Colombia.
"Lo que buscan es una cooperación total, la cual ya está ocurriendo. La extradición depende de la voluntad política", afirmó Alandete, destacando que aunque la constitución venezolana prohíbe formalmente la extradición, el Tratado de 1922 entre Estados Unidos y Venezuela podría alterar significativamente la situación de personajes como el empresario Álex Saab.
Respecto a Saab, específicamente, Alandete señaló que la fiscalía estadounidense insiste en su regreso a Miami para rendir cuentas ante la justicia norteamericana. Ya se han realizado los primeros contactos, interrogatorios y presentaciones de pruebas como parte de este proceso de cooperación judicial bilateral.
Figuras excluidas y la "marioneta ideal"
Sin embargo, el gobierno estadounidense mantiene fuera de sus planes inmediatos a otras figuras prominentes del chavismo como Diosdado Cabello y Padrino López. Según el análisis de Alandete, incluir a estos personajes tendría un costo político demasiado elevado para Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta ejecutiva de Venezuela.
"Ella no tiene el control del aparato represor ni del ejército", explicó el periodista, detallando que esas estructuras de poder permanecen firmemente en manos de Cabello y López. Para Washington, Rodríguez representa la "marioneta ideal" porque facilita interrogatorios y procesos judiciales sin desencadenar una crisis interna inmediata en el gobierno venezolano.
Vigilancia cautelosa sobre el proceso electoral colombiano
En cuanto a Colombia, Alandete destacó que el gobierno norteamericano observa con particular cautela la candidatura de Iván Cepeda a la presidencia para las elecciones de 2026. Esta prudencia ha llevado a Estados Unidos a moderar su postura crítica frente al gobierno del presidente Gustavo Petro, evitando así "darle alas a la izquierda en una eventual contienda electoral".
"No parece haber habido una advertencia directa a Petro sobre las próximas elecciones", aclaró el periodista, pero reveló que el equipo de integridad electoral de Estados Unidos está implicado activamente en la supervisión de la realidad electoral colombiana.
Alandete agregó que, aunque la visión estadounidense considera íntegro el sistema electoral colombiano, no descartan completamente "la posibilidad de estrategias desde el poder para perpetuar la misma opción política", sugiriendo una vigilancia continua sobre posibles manipulaciones del proceso democrático.
Estrategia diferenciada para tres frentes
La exposición de Alandete revela una estrategia estadounidense diferenciada para tres frentes latinoamericanos:
- Cooperación judicial selectiva con Venezuela, centrada en figuras específicas del chavismo
- Evaluación constante de movimientos políticos y relaciones con Cuba
- Contención y vigilancia electoral respecto a Colombia, particularmente ante el ascenso de figuras de izquierda
Este enfoque multidimensional refleja la complejidad de las relaciones interamericanas en un contexto de cambios políticos regionales y redefinición de alianzas estratégicas para Estados Unidos.



