La deportación del empresario colombiano Álex Saab a Estados Unidos ha vuelto a sacudir las estructuras políticas y financieras ligadas al régimen venezolano. El traslado fue confirmado por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), que señaló que la medida se ejecutó por la presunta comisión de delitos en territorio norteamericano.
Advertencias previas y el giro inesperado
Según reveló El Tiempo, agentes federales estadounidenses le habían advertido en al menos dos ocasiones que irían por él hasta Venezuela. Pese a ello, Saab minimizó las alertas a través de emisarios cercanos y sostenía que seguía protegido por el entorno de Nicolás Maduro y por un supuesto perdón concedido durante la administración Biden. Sin embargo, la situación dio un giro definitivo el sábado 16 de mayo, cuando la administración encabezada por Delcy Rodríguez terminó firmando su deportación.
De acuerdo con la información publicada por El Tiempo, la DEA coordinó su salida desde Caracas en un avión Gulfstream con matrícula N550GA, dentro de un proceso distinto al indulto que le permitió recuperar la libertad tras su captura en Cabo Verde.
Llegada a Miami y custodia federal
La llegada de Saab a Estados Unidos fue confirmada por autoridades y agencias internacionales. El exfuncionario venezolano aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, en Miami-Dade, bajo custodia de agentes federales, incluidos miembros de la DEA. El SAIME aseguró que el procedimiento se realizó “en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana”.
¿Qué podría revelar Álex Saab ante la justicia de Estados Unidos?
Ahora, con Nicolás Maduro enfrentando un proceso judicial en Nueva York y con parte de su círculo familiar permaneciendo en Caracas, Saab podría convertirse en una pieza clave para las autoridades estadounidenses. Fuentes federales consultadas por El Tiempo indicaron que existe la posibilidad de que coopere con la justicia a cambio de beneficios judiciales.
“La evidencia que hay contra Saab es suficiente para condenarlo. Pero una eventual colaboración no se descarta”, señalaron las fuentes citadas por el diario colombiano. El empresario barranquillero tendría información sensible sobre movimientos financieros, operaciones internacionales y negocios vinculados al chavismo.
Información sobre recursos del régimen
Además, El Tiempo aseguró que Saab conserva información relacionada con el manejo de recursos del régimen venezolano, incluyendo rutas de dinero y movimientos de lingotes de oro que habrían salido de Venezuela durante los últimos años. Las mismas fuentes federales explicaron que el empresario también conoce operaciones consideradas opacas en sectores como petróleo y gas, en las que aparecerían involucrados empresarios y actores políticos tanto de Colombia como de Venezuela. Esa posibilidad mantiene inquietud entre varios sectores señalados en investigaciones internacionales.
El caso contra Maduro y otras líneas de investigación
Aunque el caso contra Maduro está enfocado principalmente en narcotráfico y en el denominado ‘cartel de los Soles’, los investigadores estadounidenses consideran que la información de Saab podría resultar útil para ampliar otras líneas de investigación relacionadas con lavado de activos y contratos energéticos.
“En el caso de narcotráfico ya están los testimonios de Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, Cliver Alcalá y de varios capos. Pero se entraría a evaluar cualquier información, incluida la del señor Saab”, indicaron las fuentes mencionadas por El Tiempo.
Atención en el petróleo venezolano
La atención de Washington también estaría centrada en el manejo del crudo venezolano. De acuerdo con la investigación periodística, Estados Unidos rastrea millonarios negocios y aportes relacionados con petróleo y gas que podrían conectar a empresarios y operadores financieros de distintos países.
El Tiempo además señaló que las autoridades estadounidenses no descartan pasarle factura a Saab por la presunta violación de acuerdos alcanzados con el régimen venezolano cuando recuperó su libertad en marzo de 2024. Mientras avanzan las investigaciones, la deportación del empresario vuelve a poner bajo presión a figuras cercanas al chavismo y a antiguos socios comerciales del barranquillero.



