El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles una acusación criminal contra el expresidente cubano Raúl Castro por la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate, ocurrida hace 30 años. La medida eleva la presión contra La Habana en medio del endurecimiento de las sanciones impulsadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Claves del derribo de las avionetas
El ataque ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando la Fuerza Aérea Cubana derribó dos avionetas de Hermanos al Rescate, una organización de exiliados cubanos en Estados Unidos que auxiliaba a balseros que huían de la isla. En el incidente murieron cuatro personas: Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario Manuel de la Peña y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses y uno residente legal, todos de origen cubano.
Los cargos contra Raúl Castro
El Gobierno estadounidense acusa a Raúl Castro de siete cargos: uno por conspiración para matar estadounidenses, dos por destrucción de aeronaves y cuatro por asesinato, por presuntamente ordenar el derribo de las aeronaves. La acusación, presentada en abril en la corte federal del Distrito Sur de Florida y revelada ahora, implica una condena máxima de muerte o cadena perpetua para Castro, quien cumplirá 95 años el próximo 3 de junio.
Pruebas clave
Una evidencia crucial es un audio revelado por el diario Nuevo Herald de Miami en junio de 1996, en el que presuntamente Raúl Castro admite haber ordenado el ataque. En la grabación, Castro dice: “Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. Con un cohetazo de esos avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego, y va a caer arriba de la ciudad. Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan”.
Familiares de las víctimas y autoridades también citan un reporte de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de la ONU que concluyó que el ataque ocurrió en aguas internacionales.
Otros señalados
La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez. En 2003, el Gobierno estadounidense ya había acusado al general Rubén Martínez Puente y al piloto Francisco Pérez-Pérez, ahora fallecidos, por conspiración para asesinar a estadounidenses, asesinato y destrucción de aviones.
La versión de Cuba
La Habana asegura que los pilotos estaban en espacio aéreo cubano, por lo que los militares defendían la integridad del territorio. Además, argumentan que los miembros de Hermanos al Rescate eran “terroristas” que buscaban desestabilizar al Gobierno de Fidel Castro.
Tensión entre Washington y La Habana
La imputación se presenta en medio de la creciente presión de la Administración Trump contra Cuba, especialmente tras la captura en enero en Caracas del gobernante venezolano Nicolás Maduro, quien también enfrenta cargos criminales en Estados Unidos y está preso en Nueva York. Desde entonces, Trump impuso un bloqueo petrolero a la isla, elevó amenazas de “tomar el control” del país y firmó una orden ejecutiva el 1 de mayo para ampliar las sanciones, que desde el lunes incluyen a once altos cargos políticos y militares cubanos.
El arresto de Castro
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, rechazó este miércoles que la imputación sea “simbólica”, en medio de reportes sobre una negociación entre Washington y La Habana que incluye al nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez. Aunque eludió responder si Washington planea una operación en Cuba similar a la ocurrida en Venezuela el 3 de enero, insistió en que “se ha emitido una orden para su arresto”, por lo que esperan “que él aparezca aquí por su propia voluntad o por cualquier otra forma y vaya a prisión”.



