Contradicciones entre Washington y Madrid sobre cooperación militar contra Irán
Un nuevo capítulo de tensiones diplomáticas se ha abierto entre los gobiernos de España y Estados Unidos, luego de que voceros de ambas administraciones presentaran versiones contradictorias sobre la posible cooperación militar española en una ofensiva contra Irán.
Amenazas comerciales y supuesto cambio de postura
El martes, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura amenaza contra España, advirtiendo que ordenaría "cortar todo el comercio con España" si el gobierno ibérico no permitía a las fuerzas estadounidenses utilizar sus bases aéreas en Rota y Morón para operaciones contra el régimen iraní.
Posteriormente, el miércoles 4 de marzo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que "en las últimas horas, las autoridades españolas han acordado cooperar con el ejército estadounidense", sugiriendo un cambio en la posición inicial del gobierno de Pedro Sánchez.
Firme desmentido español
Minutos después de las declaraciones de Leavitt, el ministro de Relaciones Exteriores de España, José Manuel Albares, desmintió categóricamente la versión estadounidense durante una entrevista en la cadena de radio Ser.
"La posición del gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio y los bombardeos en Irán no ha cambiado ni una coma", afirmó Albares con contundencia, manteniendo la línea expresada horas antes por el presidente Sánchez, quien resumió la postura española en "no a la guerra".
Preparación española ante posibles sanciones
Frente a las amenazas comerciales de Trump, quien además acusó a España de portarse "fatal" y sugirió que Estados Unidos podría usar las bases españolas sin permiso, el gobierno de Madrid se mostró preparado para cualquier escenario.
El canciller español describió la relación comercial bilateral como "histórica y mutuamente beneficiosa", pero aseguró que España cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a sectores afectados y diversificar cadenas de suministro en caso de que Trump intentara implementar su amenaza.
Se desconoce si el presidente estadounidense tiene realmente la facultad legal para cortar relaciones comerciales con España, especialmente después de reveses recientes en su política arancelaria ante la Corte Suprema, pero la firmeza de ambas posturas marca un nuevo punto de fricción en las relaciones transatlánticas.
