Estados Unidos intensifica presión sobre Venezuela con exigencia de cooperación
Según información revelada por el diario ABC, la administración del expresidente Donald Trump ha presentado una exigencia formal a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez para que colabore con las investigaciones judiciales estadounidenses en curso contra nueve integrantes de alto nivel del chavismo. Entre los investigados se encuentra Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien continúa ejerciendo funciones en el país caribeño.
La lista de investigados y las acusaciones
Washington ha identificado a estos nueve individuos como piezas fundamentales en expedientes por graves delitos que incluyen corrupción, lavado de activos y narcotráfico, según confirmó una fuente cercana al gobierno norteamericano. La exigencia va más allá de simples interrogatorios, abarcando también acceso completo a documentación sensible, trazabilidad financiera detallada y, cuando sea factible, la entrega física de los investigados.
Esta última condición presenta una dificultad significativa debido a que la Constitución venezolana prohíbe expresamente la extradición de ciudadanos nacionales, creando un impasse legal y diplomático entre ambas naciones.
El esquema de intercambio propuesto por la Casa Blanca
Según se ha podido conocer, la administración estadounidense ha diseñado un plan de intercambio estructurado en tres fases claramente definidas:
- Fase de acceso a información: Incluye entrevistas exhaustivas, interrogatorios formales, revisión de registros administrativos y análisis de documentación clasificada. En esta etapa destaca especialmente el caso de Alex Saab, señalado durante años como operador clave del madurismo y recientemente capturado.
- Fase de verificación conjunta: Permite que equipos especializados estadounidenses participen activamente en los trabajos de verificación, aunque Caracas no deberá reconocer públicamente esta colaboración.
- Fase de traslado: Considera fórmulas alternativas para el traslado o entrega de los investigados, evitando cuidadosamente el término "extradición" para sortear las barreras constitucionales venezolanas.
Los perfiles clave en la lista de investigados
Entre los nombres más relevantes que figuran en la exigencia estadounidense se encuentran:
- Nicolás Ernesto Maduro Guerra: Hijo del mandatario venezolano, acusado formalmente de narcotráfico. Para Washington, representa una pieza familiar y patrimonial con valor probatorio excepcional para acceder a patrimonio, comunicaciones privadas y redes de influencia.
- Walter Jacob Gavidia Flores: Hijastro mayor de Maduro, actualmente sancionado por el Tesoro estadounidense por su presunto papel en el ecosistema de comisiones asociado a contratos públicos. Según las autoridades norteamericanas, Gavidia estaría vinculado a la cobertura institucional de rutas y protección de cargamentos ilícitos.
- Pedro Luis Martín-Olivares: Exresponsable de inteligencia económica en Venezuela, imputado en Estados Unidos por narcotráfico y sujeto a una millonaria recompensa por su captura.
A estos siete jerarcas identificados se suman otros dos altos cargos cuyas identidades permanecen bajo reserva por parte de las autoridades estadounidenses, completando así la lista de nueve investigados que Washington considera esenciales para sus casos judiciales.
El contexto estratégico de la exigencia
La inclusión de Walter Gavidia en la lista, pese a no existir constancia pública de una detención reciente, responde a la estrategia estadounidense de cerrar el círculo de testigos con conocimiento interno del funcionamiento de los mecanismos de seguridad y la cadena de mando dentro del chavismo. Cada vez son más evidentes las presiones ejercidas por la administración Trump hacia Delcy Rodríguez, quien se encuentra en una posición delicada ante estas exigencias internacionales.
Esta situación diplomática se desarrolla en un contexto regional complejo, donde las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela continúan marcadas por tensiones históricas y acusaciones mutuas que ahora se ven intensificadas por estos procedimientos judiciales transnacionales.



