Estados Unidos carece de fuerza para cambio de régimen en Irán según análisis del CSIS
EE.UU. sin fuerza para cambio de régimen en Irán según CSIS

Análisis del CSIS revela limitaciones del poderío militar estadounidense frente a Irán

Mientras Estados Unidos e Irán mantienen tensiones por el programa nuclear y balístico de Teherán, con Donald Trump amenazando con actuar si el régimen persa no cede a sus condiciones, un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) revela que el despliegue militar estadounidense en Medio Oriente podría ser insuficiente para emprender campañas prolongadas, incursiones terrestres o cambios de régimen.

El mayor despliegue desde 2003 pero con limitaciones críticas

El CSIS, centro de pensamiento con sede en Washington, analizó detalladamente los números de la armada estadounidense que actualmente rodea a Irán y los comparó con operaciones pasadas. El estudio determinó que, aunque se trata del pie de fuerza más grande en la región desde 2003, con capacidad para realizar ataques punitivos rápidos y proteger aliados regionales, carece de elementos esenciales para operaciones terrestres que pudieran forzar un cambio de régimen.

Actualmente, Estados Unidos mantiene en Oriente Medio una armada compuesta por dos portaviones (USS Abraham Lincoln y USS Gerald Ford), seis destructores adicionales, tres navíos de combate litoral, helicópteros Seahawks, cazas F35C, aviones de combate FA/18, aeronaves de reconocimiento P8-A Poseidón y drones no tripulados. Sin embargo, según el análisis, esta fuerza está muy por debajo de lo necesario para incursiones terrestres en territorio iraní, para lo cual requeriría hasta el doble de elementos.

Comparación con operaciones históricas revela deficiencias

El informe comparó el contingente actual con el utilizado en operaciones anteriores. Para la Operación Resolución Absoluta que llevó a la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en enero pasado, Washington desplegó en el Caribe un grupo de Fuerzas de Operaciones Especiales y tres barcos anfibios con 2.200 marines, elementos que no están disponibles para el caso de Irán.

"Las fuerzas estadounidenses carecen de las unidades terrestres y de operaciones especiales necesarias para realizar incursiones u operaciones en tierra", afirma el estudio. "Por lo tanto, capturar al liderazgo iraní no es una opción realista, sobre todo dada la distancia de los posibles puntos de partida de una operación y Teherán".

La comparación con operaciones históricas es reveladora:

  • En 1991 y 2003, EE.UU. utilizó seis portaviones (actualmente solo dos)
  • Entre 30 y 45 grupos de combate en superficie (ahora apenas 16)
  • Más de 20 buques anfibios (actualmente ninguno en la región)

El músculo defensivo iraní: un adversario formidable

A diferencia de Venezuela, Irán cuenta con capacidades militares significativamente superiores que complicarían cualquier intervención estadounidense. Según el análisis del CSIS y datos del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, Irán posee un arsenal que incluye:

  • Misiles balísticos con alcance de 150 a 4.500 kilómetros
  • 10.500 tanques de batalla
  • 55 helicópteros
  • 6.700 armas de artillería
  • 640 vehículos blindados
  • 17 submarinos
  • 68 buques de combate costero

Además, Teherán cuenta con aproximadamente 1,2 millones de efectivos militares, incluyendo 610.000 activos, más de 350.000 de reserva, 190.000 de la Guardia Revolucionaria y 70.000 en la armada y fuerza aérea.

Advertencias del Pentágono sobre riesgos y consecuencias

El documento del CSIS coincide con advertencias internas del Pentágono que alertan sobre los riesgos de una campaña militar contra Irán. Según informes de medios estadounidenses, altos mandos militares han advertido que una operación podría transformarse en una campaña prolongada con múltiples bajas estadounidenses.

"No hay suficientes fuerzas para una campaña prolongada de varias semanas", señala el CSIS. "Eso requeriría un aumento sustancial de recursos logísticos, lo cual requeriría tiempo adicional".

Incluso si Estados Unidos lograra golpear la cúpula iraní, el régimen no necesariamente caería como consecuencia. El estudio destaca que tras la llamada guerra de los 12 días de junio, el gobierno iraní mostró una "capacidad de resiliencia que sugiere que la decapitación no lo desestabilizará".

Opciones realistas y consecuencias estratégicas

Con las capacidades actuales, los objetivos realistas para Estados Unidos incluirían ataques selectivos a fuerzas de seguridad o instalaciones nucleares iraníes, similares a la Operación Martillo de Medianoche del pasado 22 de junio. Sin embargo, el CSIS advierte que tales acciones no destruirían las ambiciones nucleares de Irán.

El Organismo Internacional de Energía Atómica estima que Irán posee 408 kilos de uranio enriquecido al 60%, que de alcanzar el 90% sería suficiente para crear 10 bombas atómicas.

Además, una guerra con Irán "podría afectar los preparativos para un posible conflicto futuro con China", según advertencias de las autoridades militares estadounidenses citadas en el informe.

Mientras Donald Trump ha calificado los reportes de preocupaciones militares como "noticias falsas" y asegura que cualquier acción contra Irán sería una "victoria fácil", el análisis del CSIS y las advertencias del Pentágono pintan un escenario mucho más complejo y riesgoso para los intereses estadounidenses en la región.