Exejecutivo petrolero habría sido consultor clave de inteligencia estadounidense sobre transición venezolana
Un antiguo directivo de la petrolera Chevron habría desempeñado un papel crucial como asesor de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos respecto a la conveniencia de mantener a Delcy Rodríguez al frente del gobierno venezolano tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Advertencia sobre vacío de poder y caos social
Según revelaciones exclusivas del diario The Wall Street Journal, Ali Moshiri, ejecutivo petrolero de origen iraní-estadounidense, habría alertado a los servicios de inteligencia norteamericanos sobre los peligros de una transferencia inmediata del mando a la coalición opositora liderada por María Corina Machado.
El exdirectivo argumentó que tal movimiento podría desencadenar un vacío de poder devastador y un caos social comparable a las crisis experimentadas en diversas naciones del Medio Oriente, según documentación consultada por el prestigioso periódico financiero.
Experiencia en entornos políticos complejos
Moshiri, quien desarrolló casi toda su carrera profesional en Chevron durante aproximadamente cuatro décadas, se había convertido en el principal estratega de la compañía para operaciones en países con contextos políticos desafiantes.
Su conocimiento profundo del sector energético venezolano y sus vínculos estrechos con la élite chavista, incluyendo a la actual vicepresidenta Delcy Rodríguez, lo habrían convertido en una figura consultiva valiosa para las proyecciones de inteligencia estadounidense.
Análisis de riesgos geopolíticos
Fuentes cercanas al proceso indican que el exejecutivo petrolero advirtió específicamente sobre los riesgos de desarticular abruptamente la estructura de poder chavista para imponer un gobierno opositor.
En su evaluación, presentada a funcionarios de inteligencia durante la etapa previa a la operación de captura, Moshiri sostuvo que tal acción podría sumergir a Estados Unidos en un conflicto prolongado y complejo, con paralelos preocupantes a las experiencias militares en Irak y Afganistán.
Limitaciones de la oposición venezolana
El análisis del exdirectivo destacaba que María Corina Machado carecía de influencia significativa sobre los cuerpos de seguridad del Estado y del dominio operativo necesario sobre la industria petrolera nacional.
Estos factores, considerados indispensables para la estabilidad nacional según la perspectiva presentada, fueron integrados en un documento clasificado de la CIA que eventualmente llegó a las manos del entonces presidente Donald Trump.
Reacciones oficiales y desmentidos
Ante la difusión del reportaje, Chevron emitió un comunicado oficial desvinculándose de cualquier asesoría proporcionada a agencias de inteligencia sobre la gobernanza venezolana.
La corporación petrolera subrayó que Moshiri, retirado desde 2017, ya no mantiene relaciones de asesoramiento con la empresa y que la compañía desconocía por completo los detalles de la misión de captura contra el expresidente Maduro.
Por su parte, representantes de la CIA desmintieron categóricamente la veracidad de la información publicada, calificándola como una recopilación de testimonios sin sustento verificable y de origen desconocido.
Contexto del ejecutivo consultado
Ali Moshiri, ingeniero petrolero formado en Estados Unidos tras emigrar desde Irán, ingresó a Chevron en 1978 y ascendió hasta convertirse en presidente de exploración y producción para América Latina y África.
Tras su retiro de la petrolera, el ejecutivo pasó al sector financiero como director del fondo energético Amos Global Energy Management, manteniendo su involucramiento en el futuro de la industria petrolera venezolana y su relacionamiento continuo con figuras políticas clave del país caribeño.
El peso estratégico del petróleo
El análisis sugiere que la administración Trump valoró significativamente la experiencia del sector energético al trazar estrategias sobre el destino político de Venezuela.
Actualmente, Chevron se posiciona como la principal operadora con potencial para incrementar sustancialmente la extracción de crudo en la región, proyectando un crecimiento notable de su producción tras años de permanencia estratégica en medio de sanciones internacionales y volatilidad política.
