Pakistán bombardea Kabul y declara guerra abierta contra Afganistán tras escalada fronteriza
Pakistán bombardea Kabul y declara guerra abierta con Afganistán

Pakistán lanza ofensiva aérea sobre Kabul y declara guerra abierta contra Afganistán

El Gobierno de Pakistán confirmó oficialmente que ejecutó bombardeos sobre la capital afgana de Kabul durante la madrugada del viernes, anunciando simultáneamente el inicio de una guerra abierta contra Afganistán. Esta escalada violenta marca el episodio más grave entre ambas naciones desde que los talibanes retomaron el poder en Kabul en agosto de 2021, según informaron autoridades de ambos bandos.

Ofensiva coordinada sobre múltiples provincias afganas

Según el portavoz del primer ministro paquistaní para medios extranjeros, Mosharraf Zaidi, los ataques aéreos alcanzaron objetivos militares específicos en tres provincias clave: Kabul, Paktia y Kandahar. Zaidi detalló que estas operaciones constituyeron una respuesta directa a acciones previas atribuidas al gobierno talibán, aunque no especificó la naturaleza exacta de dichas provocaciones.

Desde Kabul, el principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, reconoció los bombardeos sobre la capital afgana pero negó categóricamente que hayan resultado en víctimas civiles o militares. "El cobarde ejército pakistaní ha llevado a cabo bombardeos en algunas áreas de Kabul, Kandahar y Paktia", escribió Mujahid en la red social X, añadiendo que Afganistán respondió inmediatamente con operaciones de retaliación significativas contra posiciones militares paquistaníes en las provincias de Kandahar y Helmand.

Enfrentamientos intensos a lo largo de la Línea Durand

Los combates se intensificaron dramáticamente durante la noche del jueves en múltiples puntos de la Línea Durand, la divisoria fronteriza históricamente disputada entre Pakistán y Afganistán. Las fuerzas talibanas lanzaron una operación coordinada a lo largo de esta frontera, apenas cinco días después de que Pakistán ejecutara una serie de incursiones aéreas previas en territorio afgano.

Según las cifras proporcionadas por el portavoz paquistaní Zaidi, los ataques aéreos del viernes resultaron en:

  • 133 combatientes talibanes muertos
  • Más de 200 heridos entre las filas talibanes
  • Destrucción de 27 puestos militares afganos
  • Captura de nueve posiciones adicionales

Declaración formal de guerra y acusaciones mutuas

El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, endureció considerablemente la retórica oficial al declarar en X: "Nuestra paciencia se ha acabado. A partir de ahora, estamos en una guerra abierta entre vosotros y nosotros", en un mensaje dirigido explícitamente al gobierno afgano.

Asif defendió que Islamabad había intentado preservar la normalidad diplomática "de forma directa y a través de países amigos", involucrándose en lo que describió como diplomacia de pleno derecho. Sin embargo, acusó directamente a los talibanes de haberse convertido en "un representante de India", argumento que utilizó para justificar la ofensiva militar.

Horas antes de los bombardeos sobre Kabul, el gobierno talibán había anunciado el fin de su propia ofensiva contra Pakistán, afirmando haber:

  1. Matado a 55 soldados paquistaníes
  2. Capturado dos bases militares completas
  3. Tomado control de 19 puestos a lo largo de la Línea Durand

Contexto de violencia creciente y acusaciones de terrorismo

El origen inmediato de esta nueva escalada se remonta a los bombardeos ejecutados por Pakistán la semana pasada, que dejaron al menos 17 muertos según reportes iniciales. Las autoridades de Kabul denunciaron que las víctimas eran civiles inocentes, mientras que Islamabad sostuvo que la operación iba dirigida específicamente contra aproximadamente un centenar de insurgentes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), al que acusa de utilizar territorio afgano como base de operaciones.

Esta tensión bilateral se produce dentro de un contexto de violencia interna creciente en Pakistán, particularmente en las zonas fronterizas con Afganistán, donde los ataques armados han aumentado significativamente desde que los talibanes retomaron el control de Kabul en agosto de 2021. Islamabad acusa de manera reiterada al régimen afgano de ofrecer refugio seguro a grupos terroristas, una acusación que los talibanes rechazan consistentemente mientras denuncian violaciones a su soberanía nacional.

La situación fronteriza permanece extremadamente volátil, con ambas partes movilizando fuerzas adicionales y preparándose para lo que podría convertirse en un conflicto prolongado entre dos naciones nucleares en una de las regiones más inestables del mundo.