Pakistán declara guerra abierta contra Afganistán tras bombardeos en Kabul y Kandahar
Pakistán declara guerra abierta contra Afganistán tras bombardeos

Pakistán declara guerra abierta contra Afganistán tras escalada de violencia fronteriza

El gobierno de Pakistán declaró formalmente una "guerra abierta" contra Afganistán este jueves, luego de ejecutar una serie de bombardeos en ciudades afganas clave como Kabul y Kandahar. La ofensiva militar, calificada por el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, como una respuesta decisiva a la agresión vecina contra tropas pakistaníes en la frontera, escala la tensión regional a niveles críticos tras meses de enfrentamientos fronterizos y acusaciones mutuas de terrorismo.

Colapso del alto el fuego y acusaciones de terrorismo

Este intercambio de fuego marca el colapso de un frágil alto el fuego que se mantenía desde octubre, periodo en el cual las relaciones diplomáticas se han deteriorado gravemente. El gobierno de Islamabad sostiene que su ofensiva es una medida de protección ante lo que consideran una provocación directa. El ministro Khawaja Asif acusó directamente al régimen talibán de "exportar el terrorismo" a suelo pakistaní, señalando que su país tomará todas las medidas necesarias para garantizar su integridad territorial.

Las acusaciones de Asif se centran sobre el grupo Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP). Pakistán asegura tener "pruebas concluyentes" de que los ataques terroristas en su territorio, que han cobrado la vida de casi 20 policías y civiles en los últimos dos días, son orquestados por líderes de este grupo que se refugia en Afganistán. El gobierno talibán en Kabul niega dar refugio a estos grupos, mientras la violencia en las regiones de Jaiber Pastunjuá y Baluchistán continúa crispando una frontera de 2.575 kilómetros.

Bombardeos en Kabul y ofensivas militares

Por su parte, el grupo AFP reportó que fuertes explosiones sacudieron la capital afgana a partir de la 1:50 de la madrugada en la hora local (4:20 p. m. del jueves, hora de Colombia). Testigos en Kabul describieron escenas de pánico. "Las dos primeras explosiones fueron más lejos de nosotros. Las últimas fueron cerca y sacudieron la casa, y se pueden oír cazas después de cada explosión", afirmó un residente a la AFP bajo condición de anonimato.

Horas antes de estos bombardeos, el ejército afgano había iniciado una ofensiva en seis provincias fronterizas. Según el Ministerio de Defensa de Afganistán, estos ataques fueron una represalia por bombardeos pakistaníes previos contra campamentos de militantes que dejaron al menos 18 muertos el fin de semana pasado.

Narrativas contradictorias y cifras en disputa

La guerra de narrativa entre ambos países ha generado reportes contradictorios sobre las víctimas. Mientras Pakistán afirma haber abatido a 133 combatientes talibanes, el gobierno de Afganistán solo reconoce la muerte de ocho soldados. Asimismo, Kabul denunció que 13 civiles, incluidos mujeres y niños, resultaron heridos tras un ataque pakistaní a un campo de refugiados en Nangarhar.

El portavoz talibán, Hamdullah Fitrat, aseguró que sus tropas lograron capturar 19 puestos militares pakistaníes y abatir a 55 soldados, cifras que Islamabad desmintió tajantemente. "Después de la derrota en el campo, el régimen talibán afgano está recurriendo a las mentiras y la propaganda", publicó el ministro de información, Attaullah Tarar, en la red social X.

La situación en la frontera de más de 2.575 kilómetros entre Afganistán y Pakistán se mantiene como un foco de tensión crítica en Asia, con ambos países intercambiando acusaciones y acciones militares que amenazan con desestabilizar aún más la región. La comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de las relaciones y el aumento de la violencia, que ya ha cobrado vidas civiles y militares en ambos lados de la frontera.