Pentágono asegura tener plan para ataques en estrecho de Ormuz y descarta preocupación
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró este viernes que no hay motivo para "preocuparse" por los ataques iraníes que han interrumpido el tráfico de crudo, gas y mercancías a través del estrecho de Ormuz, asegurando que Washington posee un plan concreto y está gestionando activamente la situación.
Contexto de la crisis en el estratégico paso marítimo
Según Hegseth, la República Islámica de Irán actúa con "absoluta desesperación" en esta vía crucial, donde sus fuerzas han atacado buques cisterna y mercantes desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. El jefe del Pentágono enfatizó que estos ataques son lo "único que impide el tránsito" por el paso, subrayando la gravedad del bloqueo.
"Llevamos tiempo ocupándonos de ello y no hay por qué preocuparse. Tenemos un plan en marcha para derrotar, destruir e inutilizar todas sus capacidades militares significativas a un ritmo que el mundo no ha visto nunca antes", afirmó Hegseth durante una rueda de prensa. Además, destacó que el alto mando estadounidense "tiene un plan para cada una de las opciones" que Irán podría adoptar en Ormuz, advirtiendo: "No vamos a permitir que este estrecho siga siendo un espacio en disputa".
Críticas a la cobertura mediática y declaraciones de Trump
El extutor de la cadena Fox News también criticó la cobertura mediática negativa del conflicto en la prensa estadounidense, tildando de "ridículas" las "noticias falsas" que sugieren que la Administración del presidente Donald Trump subestimó el impacto de la guerra en el estrecho. "Durante décadas, Irán ha amenazado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Esto es lo que hacen siempre: mantener el estrecho como rehén. La CNN parece creer que no habíamos tenido esto en cuenta", señaló en referencia a informes que cuestionan la previsión de Trump.
Por su parte, el presidente Trump ha declarado la victoria en la guerra iniciada hace casi dos semanas, a pesar de que Teherán continúa sus ataques a países árabes de la región donde Washington mantiene embajadas y presencia militar. Trump aseguró que evalúa tomar el control total del estrecho de Ormuz, tras prometer que EE.UU. facilitaría seguros de riesgo para las navieras que necesiten transitar por este paso estratégico, ubicado entre el golfo Pérsico y el océano Índico.
Desafíos logísticos y impacto económico
El secretario de Energía, Chris Wright, reveló el jueves que la Armada de EE.UU. aún no está lista para escoltar navíos a través del estrecho de Ormuz, y que ese acompañamiento a petroleros, cisternas de gas natural y otras embarcaciones con materias primas estratégicas podría demorarse hasta fines de marzo. Preguntado sobre este plazo, el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, reconoció que se trata de un "entorno tácticamente muy complejo", añadiendo: "Antes de que queramos transitar por allí a gran escala, queremos asegurarnos de hacer el trabajo, de acuerdo con nuestros objetivos militares actuales, para hacerlo de forma segura e inteligente".
La interrupción del tráfico ha disparado el precio del petróleo, que ronda hoy los 100 dólares por barril, mientras el costo de la gasolina en Estados Unidos ha subido alrededor del 10% de media, alcanzando unos 3,6 dólares por galón. Este incremento representa un indicador crucial para Trump en un año electoral, destacando la presión económica derivada de la crisis en Ormuz.
En resumen, mientras el Pentágono insiste en su capacidad para manejar la situación, los retos logísticos y el impacto en los precios globales del crudo continúan generando incertidumbre en el mercado internacional.



