El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una advertencia contundente al primer ministro británico, Keir Starmer, amenazando con imponer un "arancel elevado" a Reino Unido si no se retira el impuesto sobre los servicios digitales. Así lo reveló el viernes el diario The Telegraph, citando una entrevista exclusiva con el mandatario estadounidense.
Contexto del impuesto digital británico
Reino Unido implementó en 2020 un gravamen del 2% sobre los servicios digitales, una medida diseñada para captar ingresos de las grandes corporaciones tecnológicas que operan en su territorio. Este impuesto afecta directamente a gigantes como Apple, Google (perteneciente a Alphabet) y Meta, empresas que tienen su sede en Estados Unidos. La política ha sido objeto de críticas tanto de Trump como de su predecesor, el demócrata Joe Biden, quienes consideran que perjudica injustamente a las compañías estadounidenses.
Declaraciones de Trump
En la entrevista, Trump expresó su descontento con la medida: "No me gusta que se dirijan contra las empresas estadounidenses, porque, básicamente, estamos hablando de nuestras grandes empresas estadounidenses... y de las principales empresas del mundo". El presidente añadió que su administración ha estado analizando la situación y que tiene la capacidad de responder de manera efectiva. "Lo hemos estado analizando y podemos contrarrestarlo muy fácilmente simplemente imponiendo un arancel elevado a Reino Unido. Así que más les vale tener cuidado. Si no retiran el impuesto, probablemente impondremos un arancel elevado a Reino Unido", afirmó.
Implicaciones diplomáticas
Las amenazas de Trump se producen en un momento delicado, justo antes de la visita del rey Carlos de Inglaterra a Estados Unidos, programada para la próxima semana. Este viaje real, que busca fortalecer los lazos entre ambas naciones, podría verse empañado por la controversia comercial. La postura de Trump refleja su enfoque proteccionista y su disposición a utilizar aranceles como herramienta de presión en disputas comerciales internacionales.
El impuesto sobre servicios digitales ha sido un punto de fricción en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y varios países europeos. Trump ya había criticado medidas similares en Francia y otros estados miembros de la Unión Europea. Ahora, Reino Unido se encuentra en la mira del presidente estadounidense, quien no duda en emplear la amenaza de aranceles para defender los intereses de las empresas tecnológicas de su país.



