El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes un ultimátum a Irán para cerrar en los próximos días un acuerdo nuclear que ponga fin al conflicto bélico iniciado el 28 de febrero. Además, reveló que pospuso un ataque inminente contra la República Islámica a petición de Arabia Saudí y Catar.
“Digo dos o tres días. Tal vez el viernes, sábado, domingo. Algo quizás a principios de la próxima semana. Un período de tiempo limitado”, declaró Trump a la prensa durante una visita a las obras del salón de baile que se construye en la Casa Blanca.
Ataque pospuesto por presión de aliados
Según el mandatario, Estados Unidos iba a emprender un ataque contra Irán este mismo martes, pero lo pospuso tras la solicitud de varios socios del golfo Pérsico, como Arabia Saudí y Catar, quienes pidieron dar espacio a las negociaciones diplomáticas. Trump explicó que el lunes estuvo “a una hora” de ordenar retomar la ofensiva, lo que habría roto el alto el fuego vigente desde abril.
“No podemos permitirles (a Irán) obtener un arma nuclear. Si tuvieran un arma nuclear, destruirían Israel rápidamente e irían detrás de Arabia Saudí, Kuwait, EAU (Emiratos Árabes Unidos), Catar y todo Oriente Medio. Sería un holocausto nuclear”, advirtió el presidente.
Negociaciones estancadas y contrapropuesta iraní
Las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra, que comenzó el 28 de febrero por iniciativa de EE. UU. e Israel, llevan semanas estancadas. Mientras tanto, el bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza con graves consecuencias económicas globales. Irán ha rechazado repetidamente las condiciones impuestas por la Administración Trump para frenar el enriquecimiento de uranio. El lunes, presentó una contrapropuesta a través de mediadores paquistaníes, cuyo contenido no ha sido revelado.
Amenaza de ataque a gran escala
Trump anunció el lunes que ordenó a las Fuerzas Armadas estadounidenses estar preparadas para lanzar en cualquier momento un “ataque a gran escala” contra Irán si las negociaciones fracasan. El conflicto ha trastocado los mercados energéticos y el comercio mundial, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.



