Trump impone condiciones a Petro: No inmiscuirse en Venezuela y combatir drogas
Trump impone condiciones a Petro en tensa relación bilateral

Relación bilateral en punto crítico: Trump establece condiciones a Petro

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca transformó radicalmente la tradicional alianza entre Colombia y Estados Unidos, sumiendo la relación diplomática en una etapa de confrontación sin precedentes. El presidente colombiano Gustavo Petro inició este tenso capítulo cuando, en febrero de 2025, prohibió el aterrizaje de dos aviones estadounidenses con deportados, argumentando condiciones indignas para los migrantes.

Escalada de tensiones y guerra comercial

Desde ese momento, Petro utilizó sus apariciones públicas para calificar las políticas de Trump como fascistas, provocando una respuesta contundente del gobierno norteamericano. La administración Trump impuso aranceles a productos colombianos, desatando una guerra comercial que amenazaba el 29% de las exportaciones nacionales dirigidas al mercado estadounidense.

La situación se deterioró rápidamente cuando Petro intensificó su retórica de soberanía y confrontación, mientras fortalecía alianzas con Nicolás Maduro en Venezuela y realizaba visitas a China para demostrar independencia económica. Trump respondió con medidas más severas: amenazas de retiro de visas, aranceles incrementados al 50% y finalmente la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas.

Punto de quiebre y sanciones personales

El momento más crítico ocurrió durante la intervención de Petro en Nueva York, donde llamó a las tropas estadounidenses a desobedecer a Trump y comparó las redadas migratorias con acciones nazis. La reacción fue inmediata: retiro de visa presidencial y despliegue de operaciones navales contra el narcotráfico en aguas internacionales, resultando en decenas de muertes.

Trump escaló el conflicto al etiquetar a Petro como "líder del narcotráfico" e imponer sanciones a su entorno familiar y político, incluyendo a su esposa, hijo y al ministro Benedetti. Estas medidas incluyeron su inclusión en el registro de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, bloqueando su vida financiera y marcando otro quiebre profundo en las relaciones bilaterales.

Diálogo forzado y condiciones impuestas

El panorama cambió con la captura de Maduro y su esposa a inicios de 2026, llevando a Petro a buscar desesperadamente un canal de diálogo con Trump. Después de amenazas de acciones directas contra Colombia, se logró una comunicación que culminó en una reunión el 3 de febrero, para la cual se otorgó a Petro una visa especial.

En este encuentro, Trump estableció condiciones claras:

  • Abstenerse de inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela
  • Intensificar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado
  • Garantizar la extradición de criminales solicitados
  • Respetar y fortalecer la democracia colombiana

Petro salió de la reunión portando una gorra de "Make America Great Again" y el libro dedicado de Trump, símbolos de una relación que pasó de alianza estratégica a presión diplomática. La realidad del poder internacional se impuso sobre la retórica confrontacional, dejando a Colombia en una posición de aislamiento y vulnerabilidad frente a su principal socio histórico.