Trump califica de 'vergüenza' la detención del expríncipe Andrés por caso Epstein
La detención del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en Reino Unido por su presunta relación con el caso Jeffrey Epstein ha provocado la primera reacción pública del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien este 19 de febrero calificó la situación como una "vergüenza" y "muy triste" para la familia real británica.
Declaraciones a bordo del Air Force One
A bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense sostuvo ante periodistas que este episodio representa un golpe significativo para la monarquía británica. "Creo que es una vergüenza. Es muy triste. Es muy malo para la familia real", reiteró Trump durante el intercambio con la prensa.
El presidente también confirmó que Carlos III viajará próximamente a Estados Unidos y lo describió como "un hombre fantástico", mostrando así su apoyo al monarca británico en medio de este escándalo que afecta directamente a la familia real.
La postura de Trump frente al caso Epstein
Durante las declaraciones, Trump aseguró que el escándalo de Jeffrey Epstein ha cobrado mayor relevancia después de la muerte del empresario, y afirmó estar en condiciones de pronunciarse porque, según dijo, fue "totalmente exonerado" de cualquier vinculación.
"No hice nada, de hecho todo lo contrario. Él estaba en mi contra. Me combatió en las elecciones, algo que acabo de descubrir tras revisar los últimos tres millones de páginas de documentos", declaró el expresidente estadounidense, distanciándose claramente de Epstein.
Detalles de la detención del expríncipe Andrés
El exduque de York fue detenido la mañana del 19 de febrero bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. La investigación se centra específicamente en su etapa como representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional entre los años 2001 y 2011.
Las autoridades británicas examinan una denuncia según la cual el expríncipe habría compartido con Epstein documentación confidencial del Gobierno británico. Entre los archivos investigados figura un correo electrónico fechado el 24 de diciembre de 2010, donde se menciona el envío de un "informe confidencial" sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
Otros documentos incluidos en los archivos del caso sugieren que en 2010 también remitió reportes oficiales sobre viajes de trabajo a China, Singapur y Vietnam, lo que amplía el alcance de la investigación sobre posibles filtraciones de información gubernamental.
Procedimiento policial y liberación
La Policía británica informó que arrestó a "un hombre de unos sesenta años de Norfolk", sin identificarlo formalmente, como establece la práctica habitual en el país. Este procedimiento coincidió con el cumpleaños número 66 del exmiembro de la realeza, en un hecho sin precedentes para la familia real británica.
Cabe recordar que el año pasado Carlos III le retiró sus títulos reales y le ordenó abandonar su residencia en la finca de Windsor, marcando así un distanciamiento oficial de la monarquía.
Después de permanecer cerca de 11 horas detenido, el expríncipe Andrés fue puesto en libertad bajo investigación, según confirmó la Policía del Valle del Támesis. La legislación británica permite mantener a un sospechoso arrestado hasta 24 horas sin cargos, plazo tras el cual debe solicitarse autorización judicial para extender la detención.
El exduque fue fotografiado dentro de un vehículo a la salida de la comisaría de Aylsham, donde había sido interrogado extensamente por las autoridades sobre su relación con Epstein y las posibles filtraciones de documentos confidenciales.
Contexto del caso Epstein
Jeffrey Epstein, el empresario estadounidense acusado de tráfico sexual de menores, fue encontrado muerto en su celda el 10 de agosto, lo que generó numerosas teorías y controversias sobre las circunstancias de su fallecimiento mientras estaba bajo custodia.
Este nuevo capítulo se suma a las acusaciones de agresión sexual formuladas por al menos tres mujeres contra el expríncipe Andrés, entre ellas Virginia Giuffre, quien lamentablemente se suicidó en 2025. Estos antecedentes mantienen al expríncipe Andrés en el centro de uno de los mayores escándalos vinculados a la monarquía británica en las últimas décadas, con implicaciones tanto legales como de imagen pública para la institución real.