Siete claves de la visita de Trump a China: cercanía con Xi y tensión por Taiwán
Visita de Trump a China: siete claves y tensión por Taiwán

Siete claves para entender lo que dejó la visita de Trump a China: curiosidades, cercanía con Xi Jinping y temor a una posible guerra por Taiwán

El presidente estadounidense, Donald Trump, cerró este viernes una visita histórica a Pekín en la que evitó profundizar en la disputa por Taiwán y centró sus conversaciones en obtener intercambios económicos que levantan suspicacias en su propio círculo.

“China va a invertir cientos de miles de millones con las personas que estaban en la sala. A eso vinimos”, resumió Trump en una entrevista con el presentador de Fox News, Sean Hannity.

Estas son las siete claves de una visita que duró menos de 48 horas, pero que dejó una fuerte carga simbólica y permitió a Pekín presentar un nuevo marco para la relación, aunque sin anuncios de grandes acuerdos concretos.

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1. Una nueva “relación estratégica” para ordenar la rivalidad entre China y EE. UU.

Pekín presentó este viernes como principal resultado político de la visita la decisión de Xi y Trump de fijar una nueva orientación para los vínculos bilaterales bajo la fórmula “relación de estabilidad estratégica constructiva China-EE. UU.”, llamada, según la Cancillería china, a guiar la relación durante “los próximos tres años o más”.

El concepto, ya mencionado por Xi Jinping durante la reunión del jueves, se articula en torno a cuatro ideas: cooperación como eje principal, competencia “moderada”, diferencias “controlables” y una paz duradera, lo que sugiere un intento de ordenar la rivalidad entre ambas potencias sin presentarla como ruptura.

El analista Bill Bishop apuntó que esta formulación permite a Pekín aceptar que la relación es “competitiva”, pero al mismo tiempo enmarcar qué tipo de competencia considera “admisible”, mientras que la economista Alicia García-Herrero sostuvo en X que la cumbre dejó una “pausa táctica” dentro de una “contienda estratégica” en la que las líneas rojas intercambiadas no fueron “concesiones”, sino “advertencias”.

2. Irán irrumpe en la agenda y reabre la discusión sobre el estrecho de Ormuz

Irán también ocupó este viernes un lugar destacado tras la primera reunión entre Xi y Trump, después de que el mandatario estadounidense asegurase en una entrevista publicada esta mañana que el líder chino le ofreció “ayuda” para la reapertura del estrecho de Ormuz.

La Cancillería china evitó entrar en detalles sobre esas gestiones, pero pidió reabrir “lo antes posible” las rutas de navegación y mantener abierta la “puerta del diálogo”, al sostener que “esta guerra, que no debería haber ocurrido, no tiene ninguna necesidad de continuar”.

Pekín defendió un arreglo sobre el programa nuclear iraní que atienda las preocupaciones de todas las partes, en línea con el consenso divulgado el jueves por la Casa Blanca, según el cual Xi y Trump coincidieron en que Irán no debe tener “nunca” armas nucleares.

3. Grandes promesas de compras agrícolas y alivio comercial en la tregua bilateral

El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró este viernes que Washington espera cerrar con China un acuerdo para compras agrícolas por valor de “decenas de miles de millones de dólares” anuales durante los próximos tres años, además de avances en ventas de aviones Boeing y soja.

Greer afirmó en una entrevista con Bloomberg que la Administración Trump busca “reequilibrar” el comercio con China, que existe “voluntad” en ambas partes para extender la tregua comercial pactada el pasado octubre en la ciudad surcoreana de Busan y que las licencias chinas para exportar tierras raras mostraron una mejora en su tramitación, aunque en ocasiones los procesos siguen avanzando con “lentitud”.

4. Los semiconductores avanzados quedan fuera de la mesa de negociación

Greer afirmó que los semiconductores avanzados “no se trataron” durante la reunión entre Xi y Trump, pese a la presencia en la delegación estadounidense de Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, quien sí intervino brevemente ante ambos mandatarios durante el encuentro con empresarios, explicó durante la entrevista.

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El comentario de Greer no confirmó expectativas sobre un posible anuncio inmediato acerca del acceso de compañías chinas al chip H200 de Nvidia, el segundo más potente de la empresa, un asunto sensible en la competencia tecnológica entre ambas potencias.

5. Las grandes tecnológicas ocupan el centro simbólico del acercamiento bilateral

Trump, que fue acompañado por más de una quincena de consejeros delegados de las mayores empresas financieras, tecnológicas y de ingeniería de Estados Unidos, no quiso airear el contenido de temas de índole diplomática, de defensa o ciberseguridad.

Tim Cook, consejero delegado de Apple; Elon Musk (Tesla) y el mencionado Huang (Nvidia) tuvieron un papel equivalente al del secretario de Estado, Marco Rubio; el del Tesoro, Scott Bessent, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.

“No sé si las cosas cambiarán tras este viaje, pero lo dudo”, explicó a EFE un ejecutivo chino de una empresa tecnológica, que recuerda un chiste que se cuenta en los corrillos: “Nvidia es la única empresa que lidia con sanciones de los dos países”.

En el banquete de gala de anoche, los líderes empresariales estadounidenses acumulaban una capitalización bursátil equivalente a la tercera economía mundial, sin contar con la que habrían añadido los más altos ejecutivos de empresas chinas como ByteDance, Lenovo, Xiaomi o Hisense, también presentes.

Laura Ingraham, líder de opinión del movimiento MAGA, dijo que permitir inversión china en EE. UU. es una “trampa masiva”, y no son pocos los legisladores republicanos que temen que este acercamiento a China acabe siendo un caballo de Troya en sectores en los que los asiáticos son dominantes, como la automoción eléctrica o la energía renovable.

6. Xi y Trump exhiben cercanía personal en un encuentro de alto simbolismo político

Trump calificó este viernes su visita de Estado a China de “muy exitosa”, según Xinhua, y volvió a presentar a Xi como un “viejo amigo” con el que mantiene una “buena relación”.

La escenificación de cercanía tuvo su punto álgido en Zhongnanhai, donde ambos pasearon entre árboles antiguos y rosales antes de una reunión en formato reducido, con Trump elogiando las flores del complejo y Xi prometiendo enviarle semillas para la Rosaleda de la Casa Blanca.

Tras el encuentro, se confirmó que el presidente chino viajará a Estados Unidos este otoño boreal (septiembre).

7. Taiwán permanece intacto: Washington mantiene su posición pese al diálogo con Pekín

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró en una entrevista con NBC desde Pekín que la política de Washington sobre Taiwán “permanece inalterada” tras la reunión entre Xi y Trump del jueves, pese a que Xi situó la cuestión como “el asunto más importante” de la relación y dijo que una “mala gestión” del tema podría llevar a China y Estados Unidos al “choque” o incluso al “conflicto”, según reveló la agencia estatal Xinhua.

Rubio reconoció que Pekín planteó el tema durante la cumbre, como “siempre” hace, pero afirmó que Estados Unidos dejó clara su posición, tras semanas de especulaciones acerca de si Xi trataría de obtener de Trump algún compromiso para limitar las ventas de armas a Taipéi o modificar la política estadounidense hacia la isla autogobernada, cuya soberanía China reclama.

Antes de su salida de Pekín, Trump se refirió al tema y advirtió a Taiwán contra una eventual proclamación de independencia.

“No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra”, dijo Trump, según un extracto de la entrevista con la cadena Fox News. “No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”, insistió.