Argentina aprueba reforma a ley de glaciares para fomentar inversión minera
La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en la madrugada del jueves una reforma significativa a la ley que protege los glaciares andinos, una iniciativa impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei para promover inversiones en el sector minero. Esta decisión ha generado una fuerte resistencia por parte de científicos y grupos ambientalistas, quienes alertan sobre los potenciales riesgos para los recursos hídricos del país.
Votación y próximos pasos
La Cámara Baja dio su aprobación con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones. La ley entrará en vigor una vez que sea publicada en el Boletín Oficial, dado que el Senado ya había otorgado media sanción en el mes de febrero. Esta reforma introduce modificaciones que, según sus críticos, podrían debilitar sustancialmente la protección de los glaciares y las zonas periglaciales.
Posiciones encontradas
Por un lado, empresas mineras y gobernadores de provincias con proyectos extractivos argumentan que la reforma aporta precisiones necesarias para avanzar con inversiones que podrían posicionar a Argentina como un proveedor clave de cobre y litio, metales esenciales para la transición energética global. Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), declaró en una audiencia pública: "No se trata de elegir entre ambiente o desarrollo, sino de tener ambos. Una ley mejor diseñada con criterios técnicos claros, con mayor participación provincial y controles efectivos puede lograr ese equilibrio".
Por otro lado, el sector científico argentino respalda la legislación vigente y cuestiona la reforma, considerando que responde principalmente a intereses productivos y políticos. Grupos ambientalistas sostienen que los cambios favorecen a grandes proyectos mineros en detrimento de la preservación ambiental. La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) expresó en un comunicado: "Queremos expresar preocupación ante el proyecto de modificación de la ley que debilita la protección de los glaciares y ambientes periglaciares de Argentina y manifestar la importancia de sostener criterios científicos unificados".
Puntos controvertidos
Uno de los aspectos más polémicos de la reforma es la delegación en las provincias de la definición de estándares para la preservación de los glaciares y el ambiente periglacial. Estas zonas incluyen formaciones de hielo cubiertas por fragmentos de roca que pueden constituir una reserva hídrica estratégica para el país.
Durante el debate legislativo, se registraron manifestaciones de agrupaciones ambientalistas y políticas fuera del Congreso, con algunos enfrentamientos con la policía. Legisladores de provincias cordilleranas, donde se concentran los recursos minerales y los glaciares, respaldaron el proyecto. José Peluc, diputado oficialista por la provincia minera de San Juan, criticó a los opositores: "Estamos totalmente a favor de esto porque la experiencia minera la tenemos, porque la experiencia de la falta de agua la tenemos", refiriéndose a la aridez natural de su región.
En contraste, Martín Lousteau, diputado opositor por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, enfatizó: "Si nosotros habilitamos equivocadamente minería que afecta a cuencas y esas cuencas sirven para que vivan siete millones de compatriotas, vamos a tener impactos sociales, económicos, políticos irreversibles".
Contexto legal y antecedentes
La ley vigente, sancionada en 2010, prohíbe la explotación minera y de otras industrias en glaciares y zonas periglaciales, estableciendo presupuestos mínimos para su protección con el objetivo de preservar estas formaciones como reservas hídricas estratégicas. La norma también creó el Inventario Nacional de Glaciares, que identificó 16.968 cuerpos de hielo en la cordillera de los Andes, con una superficie cercana a los 8.484 kilómetros cuadrados, según un informe del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLIA).
El Gobierno de Milei ya ha otorgado beneficios fiscales, cambiarios y jurídicos a las mineras a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que logró atraer a compañías internacionales como Glencore Plc y BHP. Esta reforma a la ley de glaciares se enmarca en una estrategia más amplia para impulsar el sector minero en Argentina, generando un intenso debate entre desarrollo económico y conservación ambiental.



