Este lunes dieron inicio las obras de la doble calzada Ciénaga-Barranquilla, un proyecto que la región Caribe esperó durante más de diez años para mejorar la conexión entre Barranquilla y el departamento del Magdalena. La primera fase abarca 3,2 kilómetros, desde el final de la conexión de la nueva variante de Ciénaga hacia Tasajera. La obra se destaca por su enfoque amigable con el medio ambiente.
Luz verde de la ANLA
El único obstáculo que frenaba el proyecto era la autorización de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que finalmente llegó en los últimos días. La inversión total asciende a 2,7 billones de pesos.
Alcance de la intervención
La intervención total será de 166,82 kilómetros en operación y mantenimiento, y 49,92 kilómetros de construcción, extendiéndose hasta el Puente Pumarejo en Barranquilla.
Beneficios para la región
Se estima que cerca de dos millones de habitantes se beneficiarán de manera directa, incluyendo a poblaciones de Santa Marta, Barranquilla, Ciénaga, Puebloviejo, Sitionuevo, Zona Bananera y Soledad. La megaobra impulsará la economía local y mejorará la movilidad en la región.
Cumplimiento ambiental
La Gobernación del Magdalena informó que el concesionario ha cumplido con todas las obligaciones ambientales exigibles, por lo que no existe impedimento técnico, legal, ambiental, contractual ni administrativo para el inicio de la construcción.
Asociación Público-Privada
El proyecto se ejecuta mediante una Asociación Público-Privada (APP) denominada Ruta Magdalena Sierra Mar. Como parte del acuerdo, se realizará una inversión social especial para compensar a la comunidad de dos islas palafíticas en jurisdicción de Puebloviejo, donde se contabilizan aproximadamente 350 viviendas. Esta compensación busca proteger los ecosistemas de la Ciénaga Grande de Santa Marta, fortalecer el desarrollo urbanístico del territorio y consolidar la zona como un punto de interés turístico.



