La Universidad de Antioquia (UdeA) informó que, tras concluir las averiguaciones preliminares y el análisis jurídico, dio inicio formal a los procesos sancionatorios contra los aspirantes que incurrieron en conductas irregulares durante las pruebas de admisión de las especialidades clínico-quirúrgicas para el segundo semestre de 2026.
El pasado 10 de abril, cerca de 3.700 médicos de Colombia y otros países de la región presentaron el examen. Sin embargo, durante la jornada, la universidad detectó una serie de conductas que generaron profunda preocupación. Más de 40 aspirantes intentaron hacer trampa con el uso de dispositivos tecnológicos y mecanismos no autorizados, como auriculares, intercomunicadores, teléfonos celulares y gafas inteligentes, con el propósito de obtener ventajas indebidas en el desarrollo del examen.
La institución también señaló que en los casos de trampa intervienen personas expertas en resolución de pruebas, y que es muy probable que también participaran médicos especialistas.
Medidas adoptadas por la UdeA
A través de un reciente comunicado, la UdeA detalló las medidas que han seguido las áreas competentes. La Jefatura del Departamento de Admisiones y Registro comenzó la notificación con la que se vincula formalmente a los implicados en un proceso sancionatorio. Estas resoluciones detallan los hechos individuales y las disposiciones normativas presuntamente vulneradas, garantizando siempre el debido proceso.
Los actos administrativos se darán a conocer personalmente a los investigados. Las sanciones contemplan, además de la anulación definitiva del examen, un impedimento de entre dos y diez semestres, según la gravedad de la falta, para presentarse a futuros exámenes de admisión en la UdeA.
Implicaciones legales y éticas
La universidad reiteró que, debido a que las personas implicadas son profesionales graduados de medicina, el Tribunal de Ética Médica y la justicia ordinaria ya cuentan con los informes técnicos y las evidencias recogidas para realizar las investigaciones correspondientes.
La institución apuntó que sus actuaciones se rigen por el Acuerdo Superior 472 de 2021 y la Resolución 00006 de 2026 del Comité Central de Posgrados. Dichas normas establecen claramente que está prohibido ingresar dispositivos electrónicos a las aulas, así como las consecuencias de incumplirlas.
“Como Universidad que propende por el comportamiento ético, reiteramos nuestro profundo rechazo a que profesionales de la salud participen en estructuras externas que con mecanismos dispuestos para el fraude académico pretenden vulnerar la igualdad de condiciones en un cuidado y riguroso proceso de admisión”, se lee en el comunicado de la UdeA.
La universidad reconoció a los profesionales que presentaron la prueba con rigor ético y les recordó que el pasado 5 de mayo fueron publicados los resultados del examen.



