Festividad carnavalera degenera en violencia descontrolada en plaza municipal
Lo que prometía ser una jornada de celebración, cultura y armonía comunitaria durante el Carnaval del Sur y sus Riberas, culminó en un escenario de caos y confrontación física en la plaza principal de Campo de la Cruz, departamento del Atlántico. El evento, que congregó a representantes de municipios del Atlántico, Bolívar y Magdalena, dio un giro violento que requirió intervención policial de emergencia.
De la fiesta al enfrentamiento: cronología del descontrol
Durante la tarde del domingo 15 de febrero, se desarrollaron con normalidad los actos protocolarios del carnaval intermunicipal. La Batalla de Flores transcurrió sin incidentes, con desfiles de reinas, comitivas y comparsas que llenaron de color las calles del municipio. Posteriormente, en la plaza principal, se llevó a cabo la coronación correspondiente seguida de un concierto musical programado.
El punto de quiebre ocurrió durante la presentación musical, cuando según testimonios recogidos, la cantante Ana Del Castillo demoró su llegada al escenario, generando impaciencia entre parte del público. Lo que comenzó como protestas aisladas escaló rápidamente a enfrentamientos físicos entre grupos de asistentes.
"Primero se lanzaron piedras entre ellos, luego emplearon palos e incluso armas cortopunzantes", describió un testigo de los hechos. La violencia se intensificó al punto que las autoridades locales se vieron obligadas a intervenir para proteger a la mayoría de asistentes que buscaban refugio del conflicto.
Intervención policial y agresiones a la fuerza pública
Ante la escalada de violencia, efectivos de la Policía Nacional acudieron a la plaza municipal con el objetivo de dispersar a los grupos confrontados y restablecer el orden público. Sin embargo, la situación se complicó cuando algunos de los revoltosos dirigieron su agresión hacia los uniformados.
Los agentes se vieron forzados a emplear armas aturdidoras y gases lacrimógenos para controlar a la turba violenta. Durante estos enfrentamientos, dos policías resultaron lesionados por objetos contundentes lanzados por los agresores, requiriendo traslado a centros médicos para atención de sus heridas.
El coronel Eddy Sánchez Sandoval, comandante del Departamento de Policía Atlántico, explicó que "los disturbios se registraron luego de que varios jóvenes intentaron saltar las vallas de seguridad del evento musical, generando alteraciones que derivaron en agresiones directas contra nuestros uniformados".
Extensión de la violencia a residencia de la alcaldesa
En un preocupante desarrollo paralelo, un grupo de manifestantes se dirigió hasta la vivienda de la alcaldesa Vanessa Torres Guette, donde intentaron ingresar por la fuerza sin éxito. Los atacantes lograron dañar significativamente las rejas de acceso a la propiedad y causaron destrozos en un vehículo estacionado en el lugar.
La motivación detrás de este ataque directo contra la residencia de la mandataria municipal permanece bajo investigación. Autoridades locales y departamentales trabajan para establecer si existió una conexión organizada entre los disturbios en la plaza y el ataque a la vivienda de la alcaldesa.
Balance oficial y medidas posteriores
Según el reporte oficial del Departamento de Policía Atlántico, el saldo de los disturbios incluye:
- Dos agentes policiales lesionados
- Dos personas capturadas en flagrancia
- Daños materiales en plaza municipal
- Destrucción de rejas y vehículo en residencia de la alcaldesa
Los dos detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para investigación de los delitos cometidos durante los altercados.
Como medida preventiva ante la continuidad de las festividades carnavaleras, la alcaldesa Vanessa Torres Guette decretó 'Ley Seca' para los días lunes y martes siguientes, prohibiendo la venta y consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos con el objetivo de evitar nuevos episodios de violencia.
Las autoridades mantienen investigaciones activas para identificar a todos los responsables de los actos vandálicos y determinar las causas exactas que transformaron una celebración cultural en un escenario de confrontación generalizada.



